El naranjiteño Samuel ‘Kongui’ Santiago, nuevo dirigente de las Atenienses de Manatí, podría tener el dudoso honor de eliminar a las Changas de Naranjito en la noche de este miércoles en la Gelito Ortega. 

Esto es así porque con esa victoria, Manatí (5-8 y 15 puntos), que tiene marca de 1-1 desde que Santiago reemplazó a Charlie Ramírez la semana pasada, aseguraría la clasificación para la postemporada de la Liga Femenina y eliminaría a las Changas, que tienen marca de 4-10 y 11, y a las que les quedaría un solo juego por jugar. 

Incluso con esa victoria adicional, Naranjito solo tendría un máximo de 14 puntos, y no alcanzaría a Juncos (5-8 y 16) ni a Manatí. 

“Naranjito es mi pueblo y Jamille Torres y yo somos amigos desde que teníamos ocho años”, dijo Santiago, quien fue asistente del exdirigente de las Changas y actual dirigente de los campeones Changos en la Liga Masculina. 

En Manatí, Santiago era uno de los asistentes de Ramírez y fue ascendido al mando cuando este renunció luego de que las Atenienses sufrieran su tercera derrota seguida al caer en cuatro sets el 24 de junio ante las Pinkin de Corozal. 

“Yo practiqué al equipo ese sábado y el domingo jugamos contra Naranjito en Naranjito”, dijo Santiago. 

Una victoria en cuatro sets entonces posiblemente le salvó la temporada a Manatí, que en su próximo partido perdió con Caguas, mientras que Naranjito vio disminuir sus posibilidades de clasificación al perder el pasado domingo ante Juncos en su propia casa. 

“Cuando hablé con  las jugadoras, les dije que seguíamos teniendo el mismo equipo que había comenzado tan bien la temporada”, dijo Santiago, de 36 años. “Y traté de alentarlas para que jugaran con el mismo ánimo de antes, porque estaban un poco decaídas”. 

“Nosotros tenemos tres oportunidades para clasificar, ya que solo necesitamos ganar un juego más”. 

El jueves, Manatí recibe a Corozal y el domingo 10 de julio, a Juncos, en  el último partido de la temporada regular.

“Pero este juego con Naranjito es muy importante”. 

Manatí llega al mismo con el equipo completamente saludable, dijo el dirigente. 

“Lo importante es que volvamos a tener un juego controlado en la malla, y que por lo menos tres de nuestras jugadoras anoten en doble dígito”, dijo. 

Eso último no se vio en la derrota ante Caguas, donde solo Lindsay Stalzer (10) y Shirley Ferrer (13) llegaron a ese nivel, pero sí en la victoria sobre las Changas, donde Stalzer (20), Alison Bastianelli (18), Ferrer (13) y Shannon Torregrosa (10) llevaron la voz cantante. 

Aunque está dirigiendo por primera vez en el voleibol superior boricua, Santiago tiene una vasta experiencia en las categorías menores y en las ligas profesionales de la República Dominicana, donde reside desde hace seis años. 

Este año dirigió a las Guerreras, que se eliminaron en las semifinales, y fue asistente en los Guerreros, que ganaron el campeonato. 

“Las dos temporadas se jugaron a la misma vez en marzo, un día las mujeres y el otro los varones”, explicó. 

“En las Guerreras tuve a Niverka Mare, que es la colocadora de la selección dominicana”. 

También dirige el programa de voleibol de la escuela Carol Morgan, de Santo Domingo.