No existe una estadística exacta que demuestre qué porcentaje de medallistas de oro olímpicos luego se convierten en campeones mundiales en el profesionalismo.

Sin embargo, debe ser altísimo porque generacionalmente está en el tope y de no ocurrir imponderables se mantiene la línea ascendente.

Un caso a considerarse con pasaporte casi seguro al trono pluma es el del cubano Robeisy Ramírez, que superó en la final de la división gallo de Río 2016 a Shakur Stevenson, estadounidense que buscaba ser el primero desde 2008 en capturar una presea dorada.

De hecho, Shakur es el mandamás de las 130 en la OMB y el CMB, con registro de 18-0 y puede blasonar de una defensiva hermética.

Otro ganador en la ciudad brasileña fue el local Robson Concençaio, en los 60 kg, y quien actualmente tiene récord de 16-1, perdiendo con Oscar Valdez, en septiembre de 2021.

Si nos remontamos cuatro años atrás, hubo tres que también se coronaron en el campo rentado: Vasyl Lomachenko, Oleksandr Uzyk y Anthony Joshua.

Tenemos, pues, que el zurdo Robeisy, que subió al podio por el centro en Londres 2012, como mosca, es candidato firme a ser soberano universal, máxime después de noquear al boricua Abraham Nova, en la quinta vuelta el sábado pasado en el Teatro Hulu del Madison Square Garden.

Nova, nacido en Carolina, de padres dominicanos, tenía marca de 21-0, y un izquierdazo al mentón lo tumbó y quedó en tal mal estado que el referí detuvo el choque a los 2:20.

Ramírez, empero, no tuvo un debut airoso y fracasó por puntos, pero lleva diez victorias al hilo y Top Rank, su promotora, planea la búsqueda de una diadema de las 126 libras a principios de 2023.

Por el momento hay cinco reyes: los mexicanos Leo Santa Cruz y Emanuel Navarrete; los británicos Josh Warrington y Leigh Wood; más el tailandés Mark Magsayo, el único invicto con 16-0, aunque los aztecas son presumiblemente los más peligrosos.

El caribeño, eso sí, domina todas las distancias, es veloz de piernas y manos, técnica depurada, puntería y pegue fortísimo.

Asimismo, gusta por su agresividad y su escasa experiencia no va en detrimento; o sea, que es una mina de talento a punto de explotar…

Leave a Reply

Your email address will not be published.

*
*