Puerto Rico ha tenido una gran cosecha de miembros del Salón de la Fama del Boxeo, localizado en Canastota, estado de Nueva York desde 1990, ya que anteriormente hubo una versión de la Revista The Ring, en el Madison Square Garden, iniciándose en 1954.

Tócale el turno ahora a Miguel Cotto, nacido en 1980 en Rhode Island, cuando su padre servía en las Fuerzas Armadas, pero quien tiene la distinción de ser el único boricua en conquistar cuatro cetros universales: en 140, 147, 154 y 160 libras.

Con récord de 41-6, él siempre gozó del afecto de la afición y prensa estadounidenses por su cordura, dominio del inglés y alejado de la fanfarronería, demostrando asimismo que jamás temió rivales de prominencia.

Obviamente, le salieron críticos gratuitos que pregonaban que nunca pudo vencer a adversarios de la calidad de Floyd Mayweather, Manny Pacquiao, quien lo noqueó, y Canelo Álvarez, pero el cagüeño no dejó de mirar al norte y el domingo 12 de este mes será inmortalizado junto a Roy Jones Jr, y James Toney, más varios electos en 2020 y 2021, ya que por culpa de la pandemia del covid-19 no hubo ceremonias.

Ya confirmó que acudirá con su esposa Melissa y sus hijos. Sin embargo, dedicará su exaltación a su padre, fallecido en un infarto cardiaco en 2010.

“Sin sus consejos yo no hubiera llegado a triunfar”, dijo en una entrevista reciente en el diario El Vocero.

Sin tener una carrera prominente en el campo amateur internacional, Cotto debutó en 2001, y tres años después destronó al brasileño Kelson Pinto, en el Choliseo, en una producción de Bob Arum y Top Rank, promotor que no se cansó de elogiarlo.

En 2006, renunció a su título y retó a su coterráneo Carlos Quintana, por la diadema welter vacante, y un gancho a la zona hepática en el quinto aniquiló a El Indio.

El israelí Yuri Foreman, aquejado de dolor en una pierna, no aguantó su metralla y en el noveno el referí dictó el KO’T, llegando entonces su coronación en las 160 contra el argentino Sergio ‘Maravilla’ Martínez, con una rodilla hecha papilla y quien cayó varias veces.

Luego de su retiro, Cotto, emulando a Oscar de la Hoya, montó su promotora, con gran éxito en la actualidad y enfocándose en prospectos.

Tenemos, pues, que ha sabido invertir sus millones en negocios, y su presente y futuro son halagüeños…