Si ya de por sí fue decepcionante para Stephanie Piñeiro sufrir una derrota en un combate que prácticamente todo el mundo le vio ganar en la segunda ronda de los Campeonatos Mundiales del Boxeo Femenino de Estambul el 15 de mayo, peor aun fue enterarse de que la beneficiaria de esa decisión terminó ganando la medalla de oro. 

En efecto, la canadiense Charlie Cavanagh fue declarada vencedora por decisión dividida 3-2 sobre la bayamonesa Piñeiro, y eventualmente terminó ganando la medalla de oro… y el premio de $100,000 que otorgó la Federación Internacional a los ganadores de cada categoría. 

“Para mí no había dudas de que había ganado”, dijo Piñeiro, ganadora de la medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos de 2018. “Incluso, pienso que gané de calle… más complicada se me hizo la pelea que gané en la primera ronda (3-2 sobre la serbia Milena Mtovic). 

“Tanto esfuerzo y tanto sacrificio… para nada”.

La decisión fue tan impactante que Stephanie, junto al entrenador nacional Carlos ‘Cholito’ Espada y el presidente de la Federación Puertorriqueña, José ‘Chiqui’ Laureano, trataron de apelarla. 

“Nos quedamos viendo las puntuaciones de los cinco jueces y, sumándolas todas, vimos que yo ganaba por dos puntos”, dijo Stephanie. “Fuimos mesa por mesa a protestar y en ninguna nos hicieron caso y nos dijeron que teníamos que irnos de allí”. 

Antes, una decisión controvertida era sujeta a revisión y podía revertirse si, en efecto, aunque tres de los jueces hubiesen votado de una manera, el total de puntos acumulado de las cinco tarjetas favorecía al otro contendiente. 

“Pero al final a Chiqui le dijeron que esa regla la habían cambiado hacía tres meses y que ya no se podía protestar”, dijo Stephanie. 

Laureano, de paso, es ahora también el presidente de la Confederación Americana, una de las cinco que componen la Federación Internacional. 

“Haber ganado una medalla en el Mundial hubiese sido increíble para mí en esta etapa de mi carrera”, dijo la peleadora zurda de 31 años de edad.

“Para mí la medalla siempre era lo primero, pero el dinero también hubiera sido importante: ¡$100,000 eran para pagar la casa!” 

Pero incluso ganar plata o bronce en el Mundial también habría sido agradable, al conceder premios de $50,000 y $25,000, respectivamente. 

No solo eso, gracias a las nuevas reglas del boxeo internacional, Stephanie, quien también es una jugadora de baloncesto a nivel Superior, puede mantenerse activa en el aficionismo hasta hacer  10 peleas como profesional, pero aunque ya ha ganado las dos que ha hecho, solo ha peleado una vez en 2019 y otra en 2020, habiéndolo hecho por última vez en enero de ese último año. 

“Pero estoy segura de que si hubiera ganado medalla, las ofertas estarían lloviéndome ahora”, dijo. 

Entretanto, Stephanie sigue trabajando como entrenadora en el gimnasio de boxeo Miguel J. Frau del municipio de Bayamón, donde también entrena, y se concentra ahora en su preparación para eventualmente clasificar y competir para los próximos Centroamericanos y Panamericanos, ambos señalados para el 2023. 

“Cuando se convoca a la Selección voy a acuartelarme en el Albergue, pero no hay torneos por ahora”, dijo Stephanie, al igual que Kiria Tapia en las 132 libras, ascendió al noveno puesto en el ranking mundial aficionado gracias a haber ganado una pelea en el Mundial. 

Sí hay un torneo local auspiciado por el DRD del 2 al 4 de junio, donde participarán tanto clubes de la isla como tres de Estados Unidos y uno de Canadá. 

“Me han dicho que hay una canadiense que puede pelear conmigo ahí y, de ser así, yo pelearía”, dijo Stephanie, que en los últimos campeonatos nacionales no consiguió contrincante. 

Quién sabe: podría servirle de venganza.