La serie final de la sección Metro de la Doble A entre los Mets de Guaynabo y los Lancheros de Cataño que comenzará este viernes, enfrentará a dos de los mejores dirigentes que ha tenido el béisbol puertorriqueño: Mako Oliveras y Lino Rivera. 

Será la continuación de una amistad y una relación de años. 

“Yo siempre digo que Lino es un hijo que Dios me regaló”, dijo Mako, el dirigente de los Lancheros. 

“Esta va a ser una gran serie, pero para mí son sentimientos encontrados: claro que quiero ganar, pero nunca voy a decir que quiero que Lino pierda”. 

“El ganador va a ser el béisbol”. 

Luego de una extensa carrera como lanzador, en la que actuó para cinco equipos en Puerto Rico y, varios en México,  además de lanzar en las Menores, Lino Rivera, el dirigente de Guayabo, ha tenido una exitosa carrera como dirigente, ganando tres campeonatos en Puerto Rico (dos con Carolina y uno con Caguas), y uno en la Liga Dominicana, cuando en 2020 llevó al campeonato de su liga y de la Serie del Caribe, jugada en Puerto Rico, a los Toros del Este.

Lino Rivera, dirigente de los Mets, tendrá de rival a Mako Oliveras, uno de sus mentores. [suministrada]

Entretanto, Mako, quien fue coach de Grandes Ligas con los Cachorros de Chicago, posee el récord de más campeonatos como dirigente en la liga invernal boricua, con siete, además de haber conquistado dos Series del Caribe con los Cangrejeros de Santurce en 1993 y 2000. 

“Nos hemos enfrentado varias veces”, recordó Lino. 

“Recuerdo que la primera vez que dirigí a Caguas, en una serie final (de la liga invernal) él me ganó cuando dirigió a Mayagüez, y también nos enfrentamos en México, cuando yo dirigía a Puebla y él a Yucatán”. 

“Incluso hubo una vez que yo dirigí a Yucatán y me lo llevé de bench coach y fue una gran experiencia, con un equipo que hasta estableció un récord de victorias aunque no ganamos el campeonato”. 

“Mako es un maestro y yo aprendí mucho de él”, agregó. “Es el tipo de persona que uno quiere tener a su lado cuando las cosas no andan bien, porque él le da consejos, le dice a uno ‘no te preocupes, esto va a mejorar’”. 

“Pero él me tuvo a mí desde que yo estaba en pampers en el béisbol,  por decirlo así y él me ayudó mucho en mi carrera”. 

Mako, naturalmente, fue su dirigente en San Juan cuando Lino daba sus primeros pasos como lanzador.

“El era fuerte con uno”, dijo. “Recuerdo una vez que yo estaba lanzando y estaba un poco wild, porque estaba usando unos goggles nuevos y no veía bien, y él vino a la lomita y empezó a decirme, ‘¿qué te pasa a ti? ¿Por qué no tiras strikes?’, porque él era duro. Y yo le respondí, “¿y qué tú crees que estoy tratando de hacer?’” 

“Al otro día él vino donde mí a hablarme y me dijo que le había gustado la forma en que yo le había respondido, y creo que ahí me empezó a respetar más”. 

“Pero entonces yo siempre estuve pendiente de lo que él hacía como dirigente, y traté de copiarle algunas cosas”. 

“Uno de los grandes errores que ha cometido hasta ahora el beisbol organizado es no haberle dado la oportunidad de dirigir a Lino, porque estoy seguro de que hubiera sido un gran dirigente de Grandes Ligas”, dijo Mako a su vez. 

“Siempre me ha sorprendido el baseball sense que tiene, la capacidad para adelantar lo que va a pasar”, continuó. “A veces me he dicho, ‘¿pero este hombre será brujo?’, porque él está adelantado como dos jugadas”. 

“Va a ser una serie buena”, dijo Lino. “En esa sección Metro, con la excepción de Vega Baja, que no tuvo una buena temporada, los otros cinco equipos estuvieron muy parejos, pero creo que nosotros fuimos los más consistentes”. 

“Cataño tiene un buen equipo, un equipo aguerrido, y creo que ellos ponen la bola más en juego que nosotros, pero son más erráticos. Y, en general, creo que nosotros tenemos más profundidad que ellos en todas las facetas, aunque ellos tienen muy buenos jugadores, incluyendo a Carlos Corporán (el inicialista profesional), que sabe jugar beisbol”. 

Guaynabo, que eliminó en cuatro juegos a Dorado en la semifinal seccional, tuvo marca de 12-4 en la campaña regular para la liderar la sección, dominando 2-1 su serie particular con Cataño. 

Cataño, que jugó para 10-6, eliminó en el máximo de cinco juegos a Vega Alta en las semifinales seccionales, para avanzar por segundo año seguido a la final de la Sección Metro, donde el año pasado se eliminó ante los Gigantes de Carolina. 

“Yo reconozco esas cualidades de Guaynabo que dice Lino”, comentó Mako. “Nosotros tenemos un equipo de guerreros”. 

“En ese juego final de la serie contra Vega Alta (ganado 4-0 por los Lancheros) teníamos a cuatro jugadores que no podían jugar, pero dio la suerte de que Luis Gutiérrez lanzó su mejor juego de la temporada”. 

“Espero que todos puedan estar listos para el viernes, pero por eso yo digo que el jugador más valioso de nosotros ha sido la trainer”. 

Para la serie programada a un máximo de siete juegos con Cataño, que comenzará este viernes a las 8:00 p.m. en el parque Moisés García, de Guaynabo y seguirá el sábado a la misma hora en el Perucho Cepeda de Cataño, Lino proyecta que el abridor del primer juego lo sea el zurdo Héctor Hernández, uno de los candidatos a Lanzador del Año luego de acumular en la campaña regular un récord de 6-1 con 1.56 de efectividad y 68 ponches en 56 entradas. 

“Para el segundo juego tengo que esperar a verlos tirar en la práctica y ver cómo le tiraron a Cataño”, dijo, “pero me gustaría que fuera otro zurdo”. 

Oliveras anunció a Edgar Morales (2-1 y 2.48 de efectividad en 41.2 episodios durante la temporada regular) para abrir el primer juego y al también zurdo Gutiérrez (1-3 y 3.00 en 39 entradas) para el segundo. 

Después de los primeros dos juegos de este fin de semana, la serie, programada a un máximo de siete encuentros, continuará con otros tres juegos el próximo fin de semana y otros dos, de ser necesarios, la semana siguiente. 

El ganador avanzará al Carnaval de Campeones.