El excampeón mundial boricua Angel ‘Tito’ Acosta aseguró que no está tomando a la ligera su pelea de este jueves con su compatriota Janiel ‘Pototo’ Rivera en su primera salida desde que cayó en cuatro asaltos el 10 de septiembre en Tucson ante el japonés Junto Nakatani en un encuentro por el cetro mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). 

“Sé que no puedo confiarme”, dijo el peleador de 31 años y marca de 22-3 y 21 nocauts, que anteriormente reinó como monarca minimosca de la OMB. 

“Yo lo conozco y sé que es una peleador peligroso, aparte de que no puedo sufrir otra derrota”. 

Pero, de todos modos, Acosta ve la pelea con Rivera, que será a 10 asaltos y en un peso pactado de 114 libras, a celebrarse en el Fantasy Springs Casino de Indio, California, como una en la que estará buscando regresar a la ruta ganadora. 

“Janiel y yo somos amigos”, dijo Acosta. “Incluso hemos guanteado: recuerdo que lo ayudé cuando iba a pelear por el título del CMB”. 

En efecto, Rivera retó al mexicano Adrián ‘Confesor’ Hernández en 2014  por el cetro minimosca del CMB, combate que perdió en tres asaltos. 

Para esos entonces, Rivera  también estaba ligado a la Miguel Cotto Promotions, compañía a la cual sigue perteneciendo Acosta, aunque también está vinculado a la Golden Boy Promotions

“Somos amigos, pero en el boxeo la amistad se termina cuando uno va a pelear”, dijo Acosta, de Barrio Obrero, quien, aunque entrena en Indio con el californiano Joel Díaz, vive en Monterrey, México, con su esposa, la excampeona mundial mexicana Arely Muciño. 

Díaz también entrena a Dmitry Bivol. 

Con marca de 18-8-3 y 11, Rivera, de 30 años, ha sufrido cinco derrotas seguidas, las últimas dos por nocaut ante el ahora campeón mundial Jesse Rodríguez Franco (un asalto en septiembre de 2020) y Saleto Henderson (tres asaltos en febrero de 2021). 

De conseguir la victoria, Acosta espera volver a ponerse en turno para combatir de nuevo por el cetro de las 112 libras, aunque no necesariamente sea en una revancha con Nakatani. 

Aunque no niega que eso le gustaría. 

Por lo menos Acosta está convencido de que llegará en mejores condiciones a esa segunda pelea con el zurdo Nakatani, de 24 años, quien hizo una defensa posterior y tiene ahora marca de 23-0 y 18 nocauts. 

“Para esa pelea yo tuve muchos problemas”, recordó Acosta. 

Entre estos, el principal fue la sorpresiva muerte de su suegro, Juan Muciño, su entrenador. 

“Pero también ya habían cambiado la fecha de la pelea par de veces y yo sabía que si pedía que la aplazaran era posible que perdiera la oportunidad”, dijo. 

Aun así, lo más decisivo pudo haber sido que Nakatani le rompió la nariz casi comenzando la pelea y Acosta, sangrando profusamente por la nariz, nunca pudo desarrollar su pelea hasta que el árbitro, por recomendación del médico, decidió detener el pleito a los 32 segundos del cuarto episodio. 

“Nunca pudo controlarse el sangrado”, dijo Acosta finalmente.