Lo inesperado ocurrió sobre el ring de la T-Mobile Arena de Las Vegas el sábado en la noche, cuando el ruso Dmitry Bivol, ampliamente desfavorecido por las casas de apuestas, se apuntó una convincente victoria por decisión unánime sobre Saúl ‘Canelo’ Alvarez, quien se mostró tanto apático como lento, para retener su cetro semipesado de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). 

De esta forma, Alvarez (57-2-2 y 39), quien ha sido campeón de cuatro categorías distintas y se le reconocía por la mayoría de los expertos como el peleador número uno, ‘libra por libra’, del mundo, vio detenida su racha de 16 victorias seguidas desde que sufrió su primera derrota ante Floyd Mayweather, Jr., y probablemente sufrió una enorme pérdida en su arraigo como principal figura taquillera del boxeo. 

Lo predecible ocurrió después de la pelea, cuando el mexicano, que aún reina en las 168 libras y trataba de ganar por segunda vez el cetro de las 175, cuestionó la votación de los jueces (todos 115-113) y aseguró que había merecido la victoria. 

Chris Mannix, de la transmisión por DAZN, vio la pelea 117-111 y el reconocido periodista Dan Rafael 116-112, a favor de Bivol, quien mejoró su marca a 20-0 y 11, al defender su cetro por novena ocasión (incluyendo dos como campeón interino). 

“Me siento bien. No estoy dando excusas”, dijo Canelo en la conferencia de prensa posterior al combate. “Creo que gané la pelea. Creo que, si acaso, él ganó cuatro o cinco asaltos en toda la pelea, pero definitivamente que yo no perdí. Tal vez me cansé un poco en los asaltos finales, pero me siento bien. Vamos a ver qué va a pasa ahora”. 

“Quizás el peso fue un factor y no me sentí al 100% durante la pelea. Siempre he buscado las peleas difíciles. Me sentía cómodo en las 168, pero me gustan los retos. Así es el boxeo. Esta noche yo estaba buscando la grandeza”. 

Sin embargo, reconoció que “Bivol es un peleador muy difícil, muy difícil de conectar en la cabeza. Hay que darle crédito”. 

Además, Canelo no habló de exigir una revancha inmediata. 

“Me siento mejor en las 168 libras, pero vamos a ver si se puede negociar la revancha. Todo está por verse”. 

“No sé si volveré a pelear en septiembre. Lo que sé es que mañana (domingo) probablemente me iré a jugar golf”.

El promotor británico Eddie Hearn, de la empresa Matchroom, que presentó la pelea, cree que la revancha viene en camino. 

“Conociendo a Canelo, creo que él va a querer la revancha, no a Golovkin”. 

Hearn tenía previsto, de haber ganado Canelo, una tercera pelea con Gennady Golovkin, defendiendo sus cetros supermedianos. 

“Creo que ahora mismo la revancha con Bivol es la pelea más grande y tengo que hablar con Bivol y con su manejador, Vadim Konilov, pero no veo a Canelo rechazando ese reto”. 

“A él le gustan los grandes retos, pero esta vez el reto fue demasiado grande cuando se enfrentó con un gran campeón semipesado”. 

“Pero si Canelo quiere la revancha, creo que la fecha ideal sería la misma que tenía para Golovkin, el 17 de septiembre”. 

Bivol, por su parte, condicionó la revancha. 

“Mi meta es ser el campeóֶn unificado”, dijo. “Para que se dé la revancha, voy a tener que recibir lo que en realidad merezco, porque creo incluso que, aun siendo el campeón, no recibí lo merecido en esta ocasión”. 

“Pero no sé qué va a ocurrir ahora”, agregó. “Diablos, ni siquiera sé qué voy a desayunar mañana”. 

Incluso dijo que se preocupó un poco cuando escuchó que los tres jueces habían votado 115-113. 

“Me dije, ‘¿quizás perdí?’ Pero no. Yo sabía que había ganado. Canelo se la pasó tirando golpes de fuerza todo el tiempo y quizá por eso se cansó. Pero sé que todo estaba en mi contra. Incluso sé que Hearn, a quien vemos ahora felicitándome y sonriendo, no está muy feliz con lo ocurrido”. 

“Pero no me siento como el nuevo número uno ‘libra por libra’ por haberle ganado a Canelo. Sencillamente fue un campeón de las 168 libras que quiso subir a quitarme la corona de las 175”.