La historia de la NBA se puede contar a través de sus dinastías. Es de gran facilidad trazar un viaje cronológico desde los Lakers de George Mikan y los Celtics de Bill Russell, que luego se convirtió en Magic vs. Bird; el dominio de los Bulls de Michael Jordan y culminó en la pasada década con el trabuco de los Warriors y ocho finales al hilo de cualquier equipo que tuviese a LeBron James. 

Sin embargo, una nueva ola de talento y buenas administraciones de franquicias, en su gran mayoría, han traído un aire de paridad que ha sido saludable para la liga. 

Por primera vez desde principios de la década de los 80 ha habido cuatro diferentes franquicias campeonas en cuatro años al hilo, y a menos que los Bucks de Milwaukee repitan, serían cinco en ristra este año.

“La liga está en un gran momento desde esa perspectiva. Hay mucha competitividad. Este es el primer punto en la historia, que si uno va a hablar de los mejores cinco jugadores en la liga, hay que extender la lista a siete u ocho por todo el talento y la paridad”, expresó el periodista y fundador de The Ringer, Bill Simmons en su podcast. 

Solo una de las ocho series de primera ronda culminó en barrida—Celtics de Boston sobre Nets de Brooklyn—, y dicha serie tuvo el tercer margen de diferencia de puntos en series que terminaron 4-0. 

“Estos playoffs han estado bien buenos y no tenemos a LeBron y encima a Durant lo barren en la primera ronda. Dos jugadores que se podría argumentar son de los tres o cuatro mejores en el mundo todavía. Eso deja claro que la liga tiene en primer lugar mucho talento superior, o sea estrellas o superestrellas y que hay bastante más paridad que en el pasado.”, dijo el periodista de The Athletic, Danny Leroux en el podcast Dunc’ On. 

En lo que va de segunda ronda, todos los equipos han ganado al menos un juego, eliminando la posibilidad de una serie barrida y las apuestas en Las Vegas tienen al menos cinco equipos— Suns de Phoenix, Celtics, Warriors de Golden State, Bucks y el Heat de Miami— con más de un 10% de probabilidad de ganar el campeonato.

La sabiduría convencional dice que las estrellas y las dinastías traen fanaticada, pero los buenos ratings en esta paridad actual son una buena señal para el futuro de la liga.