Lamentablemente, las lesiones y la batalla contra el covid dominaron muchos de los titulares en la NBA durante la temporada regular.

Sin embargo, esas mismas razones convirtieron un cruce de primera ronda en uno mucho más jugoso de lo usual. 

La serie entre los Celtics de Boston, segundos en la Conferencia del Este, y los Nets de Brooklyn, que llegaron séptimos y tuvieron que ganar su entrada a la postemporada a través del play-in tournament, tiene sabor a finales de Conferencia. 

Y el primer juego no defraudó, con un final de película que vio a la superestrella de los Celtics, Jayson Tatum, anotar un canasto mientras sonaba la chicharra de fin del juego para dejar el marcador 115-114 a favor de su bando. 

Si nos dejamos llevar por los rosters, el resto de la serie debe ser igual de intensa. 

Lesiones de Kevin Durant; la decisión antivacuna de Kyrie Irving y el monumental cambio de James Harden por Ben Simmons, hace que haya que tirar toda estadística tradicional por la ventana a la hora de analizar el éxito o fracaso en la temporada regular. 

La incertidumbre de Simmons, con rumores alrededor suyo que fluctúan desde un regreso en el cuarto juego hasta fuera el resto del año, junto a la lesión y posible regreso a mitad de serie del centro de Boston y candidato a Jugador Defensa del Año, Robert Williams, solo le añaden drama a la serie. 

Williams hubiese sido ultraclave desde el arranque, siendo la razón principal por la cual la defensa de switch —cambiar de jugador independientemente de la posición— convirtió a los Celtics en el mejor equipo defensivo en la segunda mitad de la temporada, jugando un rol similar al de Draymond Green en Golden State, donde resuelve prácticamente todo en ese lado de la cancha, desde proteger el aro hasta defender en el perímetro. 

Sin embargo, los Nets poseen la mejor calificación ofensiva en toda la liga en los minutos que Durant y Kyrie están en cancha, y aunque la muestra es pequeña, no hace falta mucho análisis para saber por qué el equipo fluye de esa manera con el mejor jugador ofensivo en toda la liga en cancha junto a uno de los mejores armadores anotadores.

Los Celtics tienen dos de los mejores jugadores defensivos de perímetro para zumbarle a Kyrie, en Marcus Smart y Derrick White, pero su vida será mucho más sencilla cuando consiga un switch favorable. No es lo mismo atacar desde el perímetro a Daniel Theis que a Robert Williams.

La defensa de los Celtics se especializa en destruir jugadas ofensivas complejas con mucha acción en el weak side, pero la ofensiva de los Nets no es la más compleja, basándose en buscar el cruce más favorable para Durant o Kyrie y dejarlos cocinar en el juego de aislamiento en el uno contra uno. 

Por otra parte, los Celtics tampoco son muy fáciles de defender. Tatum se ha convertido en una superestrella, promediando 27 puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias, a la vez que se ha convertido en un candidato a uno de los Equipos Todo Defensa, con la capacidad de irse mano a mano con el legendario KD. 

Esta es la serie más cerrada en lo que a las apuestas de Las Vegas se refiere. Los Nets inclusive, a pesar de no tener ventaja local en ninguna serie de llegar a las finales, siguen entre los seis favoritos en ganar el campeonato, pero en esa lista se encuentran los Celtics. Las lesiones: Simmons, Williams, Joe Harris, etc., van a ser factor, y los Celtics tienen ventaja local, pero dar seguridad del dominio de uno de estos equipos sobre otro sería un ejercicio en desconocimiento.