Los contratos individuales de los canasteros del Baloncesto Superior Nacional (BSN) para la temporada del 2022 que comienza el próximo sábado no se ceñirán por un tope salarial, según se desprende de una resolución emitida el sábado por la Comisión de Apelaciones de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico.

Así que buenas noticias para José Juan Barea, David Huertas, Angel Rodríguez, Walter Hodge y compañía, quienes solamente pudieron haber ganado hasta $40 mil en la pasada temporada.

¿O no?

La Comisión declaró nula una enmienda al reglamento que la Junta de Directores del BSN aprobó la semana pasada para intentar extender por la temporada del 2022 el tope salarial individual de $40 mil que estuvo vigente hasta el año pasado. Esto porque el nuevo tope que se aprobó recientemente ($45 mil para el 2023; $47,250 para el 2024 y $50 mil para el 2025) se supone que entre en vigor en la campaña del 2023, quedándose al descubierto la de este año.

Los apoderados citaron a una sesión de emergencia—que se celebró electrónicamente— para atender el asunto, pero la misma fue declarada ilegal por la Comisión porque fue convocada sin cumplir con el reglamento, que estipula que una reunión extraordinaria debe celebrarse dentro de siete días de haber sido convocada, lo que en este caso no ocurrió. 

El reglamento del BSN dispone que la Junta de Directores puede celebrar una reunión catalogada como  ordinaria mensualmente fuera de la temporada, y al menos una en medio de la campaña, por lo que cualquier otro cónclave que se cite se consideraría extraordinario y debió haber sido citado con siete días de antelación.

Igualmente, el reglamento del BSN no dispone que podrían llevarse a cabo votaciones para enmendar el reglamento a través de sesiones electrónicas.

La Asociación de Jugadores impugnó la reunión y lo que allí se determinó, y recibió el dictamen a favor de los comisionados Angel Toro—presidente—y los licenciados José M. Pérez y Marisabel Velázquez.

Lo que al parecer complica la situación para los apoderados del BSN es que podrían no tener tiempo suficiente para convocar a una reunión extraordinaria porque necesitan siete días para hacerlo y la temporada comienza en seis. Los contratos de los jugadores tienen que ser radicados antes del día 9—fecha de comienzo de la temporada— para que puedan ser revisados por el Director de Torneo.

El tope salarial por equipo se mantiene en $465,600.