Luis ‘Wicho’ Figueroa no se mostró preocupado por el hecho de que los Guardianes de Dorado, el equipo con el cual está debutando como dirigente, tengan un récord ahora de 2-2 después de sufrir una cerrada derrota 3-2 ante Cataño el domingo en el estadio Perucho Cepeda de los Lancheros. 

“Tenemos un buen equipo, con buen pitcheo”, dijo Figueroa, el ya casi legendario jugador del cuadro y bateador ambidiestro que conectó más de 700 hits en sus 18 años de carrera en la liga invernal, en su mayoría con los Indios de Mayagüez. 

“Es bueno que tengamos este tipo de juego ahora, porque así el equipo va ganando experiencia. Es cuestión solo de ir haciendo unos ajustes”. 

En el partido del domingo, el zurdo de experiencia profesional Julio Torres, quien lideró en el 2021 con marca de 3-1 y 314 de efectividad en 28.2 entradas a un equipo que dominó ampliamente la sección Metro con récord de 10-2, abrió y no pudo completar la quinta entrada, sufriendo la derrota cuando Cataño marcó dos vueltas en ese acto para asumir la delantera. 

“El tiró bien, pero los lanzadores de ellos también hicieron el trabajo”, dijo Figueroa. 

“Yo no me preocupo por mi pitcheo: tengo tres abridores, Torres, Mad Salgado (1-0 y un salvado en 21.2 entradas con 2.08) y Jean Carlos Vélez (1-0 y 1.54 en 11.2 episodios en 2021), y con el bateo es cuestión hacer unos ajustes”. 

De hecho, no deben ser muchos: el equipo, cuyo apoderado es Yadier Molina, conectó 11 hits el domingo, aunque solo marcó dos carreras. 

Pero un equipo que cuenta con bateadores como el jardinero central Javier Ortiz (.359 con cuatro jonrones y 14 remolcadas el año pasado); el torpedero Gabriel Roa (.386 con 11 remolcadas) y el antesalista José L. Díaz (.384), no sería descabellado esperar que pronto los bates truenen nuevamente. 

Y, claro, el equipo puede esperar la próxima entrada de un refuerzo muy especial. 

El año pasado, a los 47 años de edad, Wicho se desempeñó como coach-jugador, y en determinado momento amenazó con quedar campeón bate de toda la liga antes de terminar con promedio de .444 y ocho remolcadas. 

“Este año yo iba a regresar como coach, pero en el último momento me hablaron para que dirigiera”, dijo. “Parece que Felo (Meléndez, el pasado dirigente) no llegó a un acuerdo y cuando me lo ofrecieron, acepté”. 

“Ya yo tenía experiencia como coach y, además, lo tomé como un reto”. 

“Los muchachos me aceptaron y han respondido muy bien”. 

Y, naturalmente, Wicho espera entrar próximamente al roster activo. 

“Al comenzar la temporada yo mismo me envié al banco, porque entendía que no estaba preparado para empezar a jugar”, dijo. “Pero ya estoy entrando en forma y pronto me van a ver por ahí”. 

“Esta es una sección fuerte, nivelada”. 

Dorado reaunudará su temporada el viernes 18 cuando reciba a los Mets de Guaynabo en el estadio Tomás Palmares.