Aunque todavía no pierde las esperanzas, Shirley Florián, la destacada exjugadora de la selección nacional de Venezuela que llegó a Puerto Rico como refuerzo con Juncos en 2012  y luego ha podido jugar como nativizada, sigue sin explicarse por qué las reglas internacionales le impiden jugar este año en el torneo boricua. 

“Yo sé que las reglas son las reglas”, dijo, “pero parece que ser nativizada no cuenta para nada, excepto para que los equipos puedan tener una refuerzo adicional”. 

Florián, una de las figuras claves como central en el campeonato ganado por las Criollas de Caguas en 2018, jugó con las Sanjuaneras de la Capital cuando estas la reclamaron en el sorteo de la temporada de 2021 y este año pasó a un sorteo especial junto a las otras jugadoras de San Juan cuando el equipo fue suspendido por un año. 

En el sorteo, Florián, quien en 2019 no pudo jugar con Caguas debido a que todavía no había conseguido la residencia, fue reclamada por las Grises de Humacao —ahora Atenienses de Manatí—, pero cuando el inicio de la temporada de 2022 se aplazó del 17 de febrero al 18 de mayo, tanto Shirley como las otras jugadoras venezolanas activas en la liga —Oneida González y Alejandra Argüello—, ambas reclamadas por Caguas, quedaron automáticamente fuera del torneo. 

¿La razón? Aunque Norceca, el organismo rector del voleibol para Norte, Centroamérica y el Caribe, concedió una dispensa extendiendo hasta fines de julio la validez de la carta de transferencia de sus jugadoras, que normalmente debe expirar el 15 de mayo, las venezolanas no se beneficiaron por esto debido a que su país cae bajo la confederación sudamericana. 

Y aunque tanto la federación venezolana como la confederación sudamericana, favorecen el que puedan jugar fuera de fecha, la regla es que la Federación Internacional sea la que tenga la última palabra cuando el trámite es entre dos confederaciones diferentes. 

A la postre, la Internacional rehusó extenderles el permiso hasta después del 15 de mayo, a pesar de que el pedido fue hecho en conjunto por las federaciones de Puerto Rico y Venezuela. 

“Yo me he seguido moviendo y tratando de buscar soluciones”, dijo Florián,  quien jugó por Venezuela en las Olimpiadas de 2008 en Beijng, “pero aunque tanto el Dr. Trabanco (presidente de la Federación Puertorriqueña), Judith Rodríguez (presidenta de la federación venezolana) y Cristóbal Marte (presidente de Norceca) han estado muy receptivos, realmente siento que he estado sola: el apoderado de Humacao ni siquiera me llamó, fui yo quien lo llamó a él”. 

“La última recomendación que he recibido es que yo misma prepare una carta y se la envíe a la Internacional”, agregó. “Y no lo hago solo por mí, sino por las tres venezolanas”. 

“En los últimos tiempos todo se ha complicado por las limitaciones debido a la pandemia, y es por esa razón que la temporada de Puerto Rico se va a celebrar fuera de fecha, y (la Federación Internacional) debe entender que para nosotras este es nuestro trabajo y contábamos con él”, dijo. 

“Vamos a ver si con esta carta se les ablanda el corazón”. 

Shirley se mantuvo activa con el equipo de Salinas en la Confederación Puertorriqueña de Voleibol (Copuvo) y, al enterarse de que no le sería posible jugar en la liga superior, ayudada por Aury Cruz, hizo un acercamiento para jugar en la liga estadounidense Athletes Unlimited, cuya temporada comenzará el 16 de marzo y terminará antes del 15 de mayo. 

“Me aceptaron y me enviaron el contrato, pero por problemas personales no voy a poder ir”, dijo. “Si no puedo jugar en Puerto Rico, entonces me dedicaré a entrenar bien para prepararme para jugar en el verano en una liga de afuera”.