Antes de la pelea, el enfrentamiento de este sábado en San Diego entre Román ‘Chocolatito’ González y Julio César ‘El Rey’ Martínez se vislumbraba como una pelea pareja, en el sentido de que podía desarrollarse en varias direcciones. 

Existía la posibilidad, naturalmente, de que la veteranía y la comprobada grandeza del nicaragüense González, campeón de cuatro categorías distintas con marca de 50-3 y 41 nocauts, resultara un trago demasiado fuerte para el mexicano Martínez (18-1 y 14), el bien cotizado campeón peso mosca del CMB. 

Pero tampoco podía descartarse que Martínez, de reconocida pegada, y siete años más joven  (27 a 34 años), pudiera apuntarse la victoria sobre un peleador que podía estar desgastado. 

Las apuestas tan cerradas (-1.41 a 1.15) a favor de Chocolatito reflejaban esto. 

Sin embargo la tonada comenzó a cambiar en el pesaje del viernes, cuando Martínez pesó 116.4 libras, bastante más que el peso límite del peso supermosca (115) que debía marcarse debido a que se trataba un combate eliminatorio.

Finalmente se llegó a un acuerdo según el cual El Rey tuvo que cederle el 20% de su bolsa a González, y no podía pesar más de 126.5 en un segundo pesaje el día de la pelea, lo cual cumplió. 

Pero más preocupante fue la explicación dada por Martínez para no poder cumplir con el peso: que solo había tenido un mes para entrenar después de aceptar la pelea, cuando sustituyó al campeón Juan Francisco ‘Gallo’ Estrada cuando este contrajo el covid, y que incluso había descuidado el peso porque precisamente el día que le ofrecieron la pelea era su cumpleaños y él había comido pastel. 

¿Por qué aceptó entonces la pelea? Pues porque era “una gran oportunidad”, le ofrecían una buena bolsa y, después de todo, aun si perdía iba a seguir reinando en las 112 libras. 

Y, gracias a su pegada, y a las dudas acerca de si Chocolatito se estaba haciendo viejo, siempre había la oportunidad de dar la sorpresa. 

Pero en la vida real, no hubo tal cosa: Chocolatito dominó de principio a fin, y Martínez, aunque tuvo algunos momentos de lucidez, se pasó la noche abanicando sus golpes de poder. 

Las tarjetas contaron el resto de la historia: 118-110, 117-111 y 116-112.

“Quise probar su potencia al principio, y luego amilanarlo poco a poco, y eso fue lo que hice”, dijo el nicaragüense posteriormente. “Es muy valiente y aguanta mucho castigo. Me sorprendió que durara la distancia, pero eso solo demuestra que estaba en muy buenas condiciones”. 

“Esa fue una gran actuación de una leyenda libra por libra”, comentó a su vez el promotor británico Eddie Hearn, de la empresa Matchroom, que presentó el combate por DAZN. “Vieron la diferencia entre un campeón mundial muy bueno y una leyenda de este deporte”. 

Sobre Martínez, dijo: “Demostró mucho corazón, pero lució muy pequeño, muy inexperto. Creo que va a bajar nuevamente al peso mosca, donde creo que debe enfrentar una defensa obligatoria”. 

Habría que ver si el boricua McWilliams Arroyo, reconocido como campeón interino del CMB, sigue como su retador obligatorio: su pelea mandatoria con Martínez quedó sin decisión en noviembre pasado cuando Arroyo sostuvo que no podía seguir peleando al no poder ver bien después de sufrir una cortadura por un cabezazo accidental en el segundo asalto. 

Y habría que ver si Martínez puede volver a hacer las 112 libras, luego de no poder hacer las 115. 

Pero, al comentar la pelea en las redes sociales, luego de elogiar la valentía de Martínez y su renuncia a darse por vencido, el entrenador mexicano Jay Najar, quien entrena, entre otros, a los boricuas Subriel Matías y Manny Rodríguez, opinó que debido al castigo recibido, lo mejor sería que lo dejaran descansar por un año. 

“Esta pelea le quitó dos años de carrera”, dijo finalmente.