La firma y cambio de DeMar DeRozan de los Spurs de San Antonio a los Bulls de Chicago el pasado verano fue recibida con mucho escepticismo por parte de los analistas. 

Su juego, un tanto arcaico para el baloncesto moderno, dependiendo más del casi desterrado tiro a corta distancia que del idolatrado tiro de tres, se delibera como suficientemente bueno para competir para entrar a la postemporada, pero receloso si se quiere competir en el más alto nivel. 

Todo eso ha sido probado como falso por el alero de 32 años, quien tiene a sus Bulls con el mejor récord en la Conferencia del Este a pesar de múltiples lesiones sufridas por estelares compañeros, incluyendo a Zach LaVine, Lonzo Ball y Alex Caruso. 

En el camino, DeRozan se ha consagrado como uno de los mejores jugadores de la liga, siendo seleccionado por los jugadores, periodistas y el público para ser titular como parte de Team LeBron en el Juego de Estrellas, y quedando quinto para el premio de Jugador Más Valioso hasta este punto de la temporada en la encuesta de ESPN entre gerenciales de los 30 equipos de la liga.

En días recientes, su dominio también lo llevó al libro de récords de la liga. 

DeRozan rompió un récord de 60 años en la NBA que tenía nada más y nada menos que Wilt Chamberlain, en la victoria de Chicago sobre los Kings de Sacramento en la noche del miércoles.

El cinco veces All-Star anotó 38 puntos y se convirtió en el primer jugador en la historia de la NBA en anotar 35 puntos o más tirando 50 por ciento o más de campo en siete juegos consecutivos.

Chamberlain logró la hazaña en dos ocasiones separadas en 1960-61 y en 1962-63.

Después de escribir su nombre en los libros de récords, DeRozan luchó con las lágrimas al conceder una entrevista después del partido tratando de describir el momento. 

“No puedo. Seré honesto contigo, no puedo. No puedo describirlo”, expresó DeMar.

La racha de DeRozan de al menos 30 puntos en ocho juegos consecutivos también es la más larga de un jugador de los Bulls desde un tal Michael Jordan en 1996.

“Como fanático de la historia del juego, estar en la liga tanto tiempo como he estado, cosas como esa continúan haciéndome aún más humilde”, le dijo a la prensa después del partido.

“Ser un jugador de NBA y poder tener el privilegio de poder jugar tanto tiempo y tener estas oportunidades, es algo que nunca doy por sentado. Y lo loco es que sentí que fallé ocho tiros fáciles [contra Sacramento] que normalmente habría acertado”. 

Actualmente, DeRozan empata con Joel Embiid en la racha más larga de 30 o más puntos de un jugador en esta temporada.

También lidera a los Bulls esta temporada con 1,547 puntos con un promedio de 28 puntos por juego en 55 partidos, cuarto en la liga tras LeBron James, Embiid y Giannis Antetokounmpo.

Los Bulls van al receso del Juego de Estrellas con el mejor juego en la conferencia gracias al resurgir de DeRozan.