En un torneo nacional Isaac Barrientos en el que de nuevo figuras establecidas volvieron a coronarse, tales como Kiria Tapia y Yankiel Rivera, también se vio una sólida renovación en las huestes del boxeo aficionado de la isla. 

Un claro ejemplo de esto fue que el legendario equipo del gimnasio Cheo Aponte, de Caguas, que llevó ocho peleadores al certamen celebrado del lunes 24 al miércoles 26 de enero en el coliseo boxístico Pedro Rodríguez Gayá de Cataño, salió del mismo con tres campeonatos y cuatro subcampeonatos. 

Los peleadores fueron, en la categoría juvenil —17-18 años—, William Colón, campeón, en las 125 libras; Félix Rivas en las 165 (quien le ganó en la final a su compañero de gimnasio, Eliezer Omar Brito, quien quedó subcampeón en Juvenil) y la ya joven veterana Tatiana Ortiz, miembro de la Selección Nacional adulta, que quedó como la principal figura en las 138 libras —una de las nuevas divisiones creadas por la federación internacional— al no conseguir contrincante durante el evento. 

Kiria Tapia posa victoriosa con el excampeón mundial y ahora entrenador Iván Calderón y el Grillo Estrada. [suministrada]

Giovany Rivas, hermano de Félix, quedó subcampeón en las 147 libras de Juvenil, al perder en el segundo asalto ante Mathew Soto, de Santa Isabel, y Juanmita López, hijo del excampeón mundial Juanma López, cayó en la final Juvenil de las 105 libras ante Joseph López, de Caimito. 

Finalmente, en adultos, Christopher Ortiz, hermano de Tatiana, perdió por decisión dividida 4-1 en la final de las 139 libras ante Dennis Cabán, de Punta Brava (Moca). 

Entretanto, el gimnasio Monterrey Boxing, de Bayamón, dirigido por Emilio Lozada, coronó también a tres campeones nacionales: Hery Oliveras, quien superó en la final Juvenil de las 139 libras a Kelvin Cabán, de Punta Brava; Caleb Tirado, quien quedó campeón nacional adulto en las 119 libras al derrotar por decisión al excampeón nacional juvenil Jean Pagán, de Parcelas Falú; y Manuel Febus, quien derrotó 5-0 en la final adulta de las 132 libras a Moisés Zorrilla, de Dorado, quien es hermano menor del cotizado prospecto profesional y excampeón nacional aficionado, Danielito Zorrilla. 

Otros peleadores que ganaron campeonatos fueron, en Juvenil, Joshua Lorenzo, de San Sebastián, en las 112 libras; Angel Llanos, de Cayey, quien derrotó a Adrián Torres, de Collores, en la final de las 156 libras, y, en adultos, Keith Colón, de Mayagüez, quien derrotó 5-0 en la final de las 125 libras a Keniel Andino, de La Perla. 

Con la excepción de Kiria, quien en la final del miércoles derrotó por decisión 5-0 a Tayshka González, de Parcelas Falú, en la final de las 132 libras, todas las otras féminas ganaron por confiscación, al no tener oponentes. 

Entre estas estuvieron Angeliris López, de Cayey, en las 119 libras de adultos, y tres integrantes de la selección adulta, incluyendo a las medallistas centroamericanas Stephanie Piñeiro (bronce en las 141 libras en los Juegos de 2018) y Ashleyann Lozada (oro en las 125 libras en esos mismos Juegos). 

Piñeiro ya ha peleado en el profesionalismo aprovechando la nueva regla internacional que permite que los boxeadores aficionados conserven su elegibilidad a pesar de pelear como profesionales, y tanto Yankiel como Kiria están considerando hacerlo. 

Medallista de bronce en los Juegos Panamericanos de 2019 en las 114 libras y único representante del boxeo de la isla en las Olimpiadas de Tokio, Yankiel conquistó el cetro nacional de la misma división —que ahora yace en las 112 libras— al vencer en la final a Malik Quiñones, de Guayanilla, por decisión 5-0. 

Fue, según su cálculo, su octavo cetro nacional y el cuarto como adulto. 

“Esta semana tengo una reunión con (el presidente federativo) José ‘Chiqui’ Laureano, porque él quiere que me quede hasta terminar el ciclo con las Olimpiadas de 2028”, dijo, “pero va a depender de la ayuda económica que me puedan dar”. 

“De todos modos”, dijo, “ya en febrero voy a tomar una decisión para firmar como profesional, porque ahora se pueden hacer las dos cosas a la vez”. 

Kiria, quien ahora entrena con  Iván Calderón en el gimnasio Pagán Pintor, de Guaynabo, está en ese mismo bote. 

“Todos estamos esperando esas reuniones”, dijo, “porque hace ya un tiempo que no estamos recibiendo ayudas, ya sea de la Federación o del Comité Olímpico, pero lo de entrar al profesionalismo está en veremos todavía”. 

Tanto campeones como subcampeones forman parte ahora formalmente de las preselecciones nacionales con vista a los próximos eventos internacionales.