Los Pelicans de New Orleans tuvieron a sus cinco iniciadores anotando en doble dígito en su triunfo del jueves como visitantes sobre los Knicks de Nueva York.

Pero lo que tal vez no estaba en el libreto era que, viniendo del banco, un armador suplente de primer año aportara 13 puntos que ayudaron a mantener la ventaja en la victoria con marcador de 102-91.

El puertorriqueño José Alvarado, natural de Brooklyn, tuvo su mejor desempeño jugando ante sus familiares en el Madison Square Garden, repartiendo cuatro asistencias y robando cuatro balones para que los Pelicans detuvieran una pequeña racha de dos derrotas consecutivas.

Dos de los jugadores estelares de Nueva Orleans, el armador Josh Hart y el alero Brandon Ingram, compraron boletos en el Garden para que la familia y las amistades de Alvarado pudieran verlo jugar.

“Significa mucho para mí que mis padres y mis amigos pudieran venir a verme jugar”, dijo Alvarado luego del partido a la transmisión televisiva de los Pelicans.

“Es como un sueño hecho realidad. Mi gente estaba aquí. Fue una gran victoria para nosotros y estoy muy contento que no puedo describir cómo me siento”.

Alvarado jugó 20 minutos y lanzó de 9-6 de campo, incluyendo de 2-1 desde el área de tres puntos.