Jesús Guadalupe y su hijo Jesús Daniel acaban de retomar sus planes de ganar una carrera como jinete y dueño, respectivamente, en el Hipódromo Camarero.

Guadalupe, padre, volverá a la silla caliente para una carrera oficial por primera vez desde el 2017 y a la edad de 71 años, este sábado en la segunda prueba de la cartelera.

Y aunque no será para el Destiny Racing—el establo del que Jesús Daniel es propietario—ese deseo podría hacerse realidad el mes entrante cuando Guadalupe esté sobre los lomos del importado Point Winner en una carrera del reclamo de $4,000.

“Mi hijo siempre quiso ser jockey y no pudo por la estatura. Y siempre me decía que como no pudo ser jockey y montar conmigo, quisiera que ganáramos una carrera él como dueño y yo montando su caballo. Y eso es lo que queremos que ocurra”, dijo Guadalupe, quien comenzó su carrera en enero de 1971 en el viejo Hipódromo El Comandante.

Este sábado Guadalupe conducirá a la importada Magic Victory a distancia de 1,100 metros para el Makarena Racing y bajo el entrenamiento de Ramón Morales, con quien Guadalupe ha trabajado como galopador de manera interrumpida durante la pasada década cuando no se ha desempeñado como miembro del Jurado Hípico.

“Yo trabajo los caballos de mi hijo porque él los tiene con Ramón, y aunque tiene pocos, la idea es que yo se los monte. Queremos tener esa foto de una victoria de padre e hijo”, dijo Guadalupe, cuya anterior monta en una carrera oficial fue el buen corredor importado Joe Pike en enero del 2017.

Guadalupe ya tiene el récord para el jinete de mayor edad en ganar una carrera oficial en Puerto Rico, y él mismo se ha encargado de romperlo cada vez que gana.

“Fue primero cuando cumplí 62, y luego 63 y luego 65 (noviembre del 2016)”, recordó.

“También tengo un récord de haber ganado una triple corona a los 59 años. Dudo mucho que algún otro jockey lo haya hecho. No fue aquí, sino en Santa Cruz, pero lo hice”.

El veterano piloto asegura que se siente en buenas condiciones, como muy bien lo evidenciaría el hecho de que galopa alrededor de 10 o 12 ejemplares cada mañana, cinco veces en semana.

Por otro lado, su peso nunca ha sido mayor problema.

“Cuando empecé (hace 52 años) pesaba 108 libras, y ahora peso 115”.

Guadalupe adelantó que probablemente enganche la fusta de forma definitiva una vez consiga la tan ansiada victoria junto con su hijo.

“Después que gane el caballo con mi hijo, que esa es la meta, ahí decidiré si sigo montando, pero no es seguro que lo haga. Sí seguiría trabajando con Ramón”.