Como es sabido, los hermanos Jake y Logan Paul, famosos youtubers y peleadores, compraron recientemente una casa en Dorado y residen en Puerto Rico para aprovechar las ventajas contributivas que ofrece la isla. 

Pero al mismo tiempo, están dándole la mano a la gente del boxeo. 

Hace un tiempo, Jake, con su fundación sin fines de lucro, Boxing Bullies, les llevó regalos a los peleadores juveniles en una actividad celebrada en el Departamento de Recreación y Deportes, y fue allí que el entrenador Gabriel Lamastús, quien llevó a la actividad a algunos de sus boxeadores del gimnasio de La Perla, lo conoció en persona. 

“Yo ya conocía a Logan, quien hizo unos guanteos en el gimnasio cuando iba a pelear con Floyd Mayweather”, explicó. “Pero allí hablé con Jake y él me dijo que me iba a ayudar con el gimnasio”. 

“Pasaron unos meses, pero un día me llamó el presidente de su fundación para decirme que iban a empezar con la remodelación”. 

“Se estuvo trabajando allí hasta días antes de su última pelea, porque Jake quería que todo estuviera listo para entonces”, agregó. 

Jake Paul hizo su quinta pelea como boxeador profesional en el peso crucero y mejoró su marca a 5-0 con cuatro nocauts el pasado 18 de diciembre en la Amalie Arena, de Tampa, cuando, en una transmisión por pay-per-view, noqueó espectacularmente en el sexto asalto a Tyron Woodley. 

Fue en esa cartelera que la campeona boricua Amanda Serrano, a quien ahora Paul está representando, derrotó por decisión a la española Miriam Gutiérrez. 

La remodelación del gimnasio fue abarcadora: “Quitaron las ventanas y pusieron ventanas nuevas, y puertas”, dijo Lamastús. 

“Además, arreglaron el piso, todo el equipo de boxeo—sacos, peras— es nuevo, y el ring lo pusieron todo nuevo, incluyendo la lona: se quedó solo el esqueleto original”. 

“Ahora el gimnasio está como nuevo: ahí se fueron como $50,000”. 

Lo más importante, tal vez, es que Jake Paul pidió que todo se mantuviera callado y, obviamente, no buscó sacarle millaje publicitario a esta obra, igual que no lo buscó en la actividad que tuvo en el DRD.

Y eso que él nunca ha entrenado allí, al hacerlo preferentemente en el gimnasio de Dorado. 

“El sí ha venido, pero ha sido de visita”, concluyó Lamastús.

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