En octubre de 2020, se llevó a cabo una actividad especial celebrada en el Yldefonso Solá Morales de Caguas para anunciar el progreso de los trabajos de reconstrucción del estadio con la presencia del alcalde William Miranda Torres y del dueño de los Criollos, Raúl Rodríguez. 

Entre los invitados especiales se encontró el legendario exlanzador Desiderio de León, a quien los Criollos le dedicaron la temporada de 2020-21 e invitaron a lanzar la primera bola en el juego inaugural celebrado en Cayey. 

Entre otras cosas, la razón fue que Desiderio, quien ya entonces tenía 96 años de edad, es el único pelotero viviente que tenía vínculos con el nacimiento del béisbol invernal en 1938 cuando, de niño y procedente del Barrio Puente de Jobos de Guayama, fue cargabates del equipo de los Brujos de Guayama. 

Desiderio conversa con el alcalde de Caguas, William Miranda Torres, durante una actividad celebrada en el estadio de los Criollos en el 2020. [foto Pepo Pereira]

Luego Desiderio tendría una larga y exitosa carrera como lanzador en la liga invernal, particularmente con los Criollos de Caguas en la década de los cincuenta; tuvo un récord destacado en la guerra de Corea con los célebres Borinqueneers del 65 de Infantería compuesto por soldados boricuas; fue policía, maestro y dirigente de la Doble A. 

Pero en años recientes, Desiderio había conseguido lo que los peloteros veteranos llaman  la ‘triple corona’ del retiro: estaba enfermo, viejo y no había ganado mucho dinero en su carrera, aparte de que había trabajado en profesiones —policía, educación— que no le brindaban una pensión. 

Aparte de los poco más de $700 que recibía del seguro social, en fin, su principal fuente de ingresos habían sido los fondos que recibía mensualmente de la organización sin fines de lucro Baseball Assistance Team (BAT). 

Fundada en 1986 por un grupo de expeloteros de Grandes Ligas, su fin es el de ayudar confidencialmente a exjugadores que necesitan de ayuda. 

En Puerto Rico, durante 16 años, su representante lo fue el exjugador de Grandes Ligas Benigno ‘Benny’ Ayala, pero este fue retirado del cargo hace poco más de un año y en su lugar los expeloteros Iván Reyes y Jason Pérez han seguido manejando el programa en la isla.

“Antes yo tenía que solicitar la ayuda anualmente, pero a lo último tenía que hacerlo cada tres meses”, dijo Desiderio, quien solía recibir unos $500 para ayudarle a pagar la renta de su casa y otros $400 para gastos adicionales. 

“Pero cuando la volví a solicitar la última vez, en diciembre, me la negaron”, dijo, “y no me dieron ninguna explicación”. 

“Lo único que me dijeron fue que fuera a pedir cupones o a tramitar el Plan 8 para pagar la renta”, agregó, “pero en ambos sitios me lo negaron porque yo recibía más de $700 del seguro social”. 

El año pasado, Desiderio formó parte del grupo que compitió con el de los hermanos Misla para adquirir la franquicia de Ponce en el béisbol invernal, e incluso fue nombrado presidente del grupo que encabezaba el comerciante Angel López. 

“Quizás alguien se crea que yo era millonario porque quería comprar un equipo, pero no es así”, dijo. “Fue solamente algo simbólico para usar mi nombre”. 

Y ahora Desiderio, que reside solo en una casa en Ponce y no tiene ayuda de ningún familiar, se encuentra en una situación desamparada. 

Tampoco han tenido éxito sus gestiones por conseguir ayuda de otras instituciones, pero Desiderio adjudica principalmente su estado actual a BAT. 

“Es una organización que tiene más de $200 millones porque recibe la ayuda de todos los peloteros de ahora, y que se supone que ayude a los peloteros necesitados, pero a mí, por alguna razón, no me quieren ayudar”, dijo. 

“Y esta es una situación que no me deja ni dormir por las noches”.