A pesar de que el Departamento de Salud atendió la petición de la Federación Puertorriqueña de Voleibol para que se le diera una dispensa del máximo de 250 personas en las canchas por lo que resta de la serie final de la Liga Masculina, los dos equipos optaron por mantenerse en sus respectivas canchas locales en los juegos sexto y séptimo, programados para celebrarse el lunes 17 y el miércoles 19 de enero. 

Este último solo se celebraría, naturalmente, si Naranjito empata 3-3 la serie este lunes en el coliseo Luis Aymat de San Sebastián, provocando un decisivo en la Gelito Ortega de Naranjito dos días después. 

Aunque el presidente federativo, Dr. César Trabanco, había solicitado que se permitiera hasta un máximo del 18% de capacidad en las canchas, Salud solo accedió al 10%. 

“Por lo menos nos vieron y, como sea, es un palo”, dijo Alexis Aponte, apoderado de los Changos, quien inicialmente, igual que el Dr. Angelo Ferrante, apoderado de los Caribes, había especulado que ambos partidos podían moverse a canchas más grandes de  conseguirse la dispensa. 

La Luis Aymat tiene capacidad para 2,800 espectadores, y la Gelito Ortega para 3,000, por lo que la entrada máxima sería de 280 y 300 espectadores en cada caso. 

Arturo Iglesias–aquí en plena gestión de acomodo–fue uno de los jugadores de los Caribes que se ausentaron por distintas razones. [foto Juan Alicea]

Sin embargo, la dispensa también excluye de esas cantidades a jugadores, personal técnico y oficiales de juego, al contrario de como ocurría originalmente, cuando estos debían incluirse entre los 250. 

Por esa razón era que la Liga había decidido jugar esos partidos sin fanáticos al reanudar la final que se había suspendido el 18 de diciembre al surgir positivos al covid-19 en ambos equipos. 

“Ahora, incluyendo todo, podría haber hasta unas 400 personas”, dijo Aponte, “aunque tendríamos que contar entre los espectadores —sin cobrarles la entrada— a los familiares de los jugadores”. 

“Pero sencillamente no era costo efectivo mudarse a una cancha más grande, como el Roberto Clemente”, dijo, “aunque allí el 10% hubiera sido de 900 espectadores. No solo hay que pagar un seguro, que es muy costoso, sino que también hubiera habido que pagar por usar la cancha”.

San Sebastián, que había transmitido gratuitamente por las redes sociales sus juegos locales durante toda la temporada, tratará de reducir sus pérdidas al cobrar por la transmisión en el sexto juego. 

Naranjito, que ya estaba cobrando por sus transmisiones, ahora espera aumentar su precio, al igual que el de la taquilla, si la serie llega a un séptimo juego. 

“En circunstancias normales, un séptimo juego en Naranjito, con la cancha llena de tepe a tepe, nos representaba un ingreso de entre $75,000 y $80,000”, dijo Aponte, “pero ahora solo podemos tratar de reducir las pérdidas, porque todos estamos de acuerdo en que hay que completar la serie”. 

El precio de la taquilla también aumentaría considerablemente, debido a su cantidad limitada, “y hasta estamos considerando subastarlas”. 

Es la etapa decisiva de una serie final de gran intensidad competitiva, pero también plagada de incidentes, que incluso conllevaron a que los juegos fueran sacados de ambas canchas locales por incidentes con los fanáticos y a la suspensión del cuarto juego, celebrado en Lares, con sede local alterna de San Sebastian, cuando Naranjito ganaba dos sets a uno. 

Ese partido luego se reanudaría y lo ganarían los Changos en cinco sets para conseguir su segunda victoria, luego de que los Caribes ganaran el quinto partido para irse arriba 3-1 en la serie. 

El receso forzoso de un mes, entretanto, provocó que algunos jugadores viajaran a los Estados Unidos por necesidades de trabajo u otros motivos, y San Sebastián en efecto, comenzó la semana pasada sin contar en sus prácticas con cuatro de sus jugadores regulares. 

Pero el apoderado Ferrante indicó que ya se encuentran con el equipo tres de esos cuatro jugadores. 

Estos son el acomodador Arturo Iglesias, Gianluca Grasso y Steven Morales. 

Rafael Burgos, uno de los dos medios regulares del equipo, estaba resolviendo unos asuntos en Alabama y no había podido regresar, explicó. 

“Pero creo que es muy posible que sí esté con nosotros el lunes”, agregó el apoderado. 

“Como sea, no vamos a venir con excusas, porque los Caribes siempre hemos estado disponibles en todo momento. Aunque se haya practicado poco, eso no va a importar, y vamos a salir decididos a conquistar ese campeonato”, afirmó.