Abajo 3-2 en la serie final contra los Caribes de San Sebastián, el apoderado de los Changos de Naranjito del voleibol superior masculino, Alexis Aponte, no se resigna a jugar sin público un decisivo séptimo encuentro, de ser este necesario. 

“Claro, primero hay que ganar ese sexto juego el lunes 17 de enero, que es feriado, en San Sebastián”, dijo, “pero nosotros estamos confiados en que será así”. 

“Por lo menos ya tenemos el equipo completo en un 100%, y todo el mundo bien, y todo el mundo está ya practicando y en cancha”. 

Debido a un brote de covid-19 en ambos equipos, la serie se suspendió antes de que se pudiera jugar el 18 de diciembre el sexto juego en el Palacio de los Deportes de Mayagüez, usada por San Sebastián como cancha local en  esos momentos cuando la liga restringió el uso de ambas canchas locales por disturbios con la fanaticada. 

Finalmente, el viernes pasado, en una reunión con los apoderados de ambos equipos, la liga determinó que la serie se reanudara el 17 de enero en San Sebastián y, de ser necesario el séptimo juego, el 19 en Naranjito.

Ambos serán sin público: la orden ejecutiva vigente impone un tope de 250 personas en las canchas, y la liga decidió cubrir esta cantidad con los jugadores, personal técnico, oficiales y familiares de los jugadores. 

Pero el presidente federativo, Dr. César Trabanco, está en espera de una petición que le hizo al Departamento de Salud para que se le permita una presencia mayor de personas. 

Salud ya le concedió una dispensa parecida a la liga de béisbol invernal, permitiendo aumentar hasta 1,200 la presencia de su fanaticada. 

La esperanza de Aponte, sin embargo, era que la nueva orden ejecutiva del gobierno, que debería entrar en vigor para el 18 de enero, permita una presencia mayor de fanáticos. 

“Por lo regular el gobierno anuncia las nuevas ordenes ejecutivas como una semana antes de que entren en vigor”, dijo. “De ser así otra vez, ya para mediados de esta semana debe saberse si ha habido cambios”. 

Sin embargo, esta esperanza pareció desvanecerse cuando el propio gobernador Pedro Pierluisi dijo el lunes que no se debía esperar que la nueva orden ejecutiva fuera más flexible. 

Si hay cambios, o si prospera la petición de Trabanco, entonces Aponte buscaría trasladar ese séptimo juego a una cancha donde quepa más público. 

“Las dos fanaticadas —la de Naranjito y la de San  Sebastián— se merecen eso”, dijo. 

“Y nosotros estaríamos pensando en el coliseo Roberto Clemente, que es la segunda casa de los Changos, o en el Rubén Rodríguez”. 

“Pero todo depende del gobierno… y de que ganemos el sexto juego”. 

De no cambiar la orden, entonces Naranjito jugaría ese séptimo juego en la Gelito Ortega, como está programado. 

“Estamos muy confiados”, dijo por su parte Jamille Torres, dirigente de los Changos. “En primer lugar porque entendemos que debimos haber ganado dos de los tres juegos que perdimos en Naranjito y los perdimos porque no fuimos disciplinados en algunos momentos”. 

Adicionalmente, ahora Naranjito contará con el esquina Jorge ‘Titón’ López, una pieza valiosa que no estuvo disponible en los primeros cinco juegos de la serie. 

“El se lastimó el dedo anular de una mano en el último juego de la semifinal contra Guaynabo y en un momento se pensó que podía ser una leve fractura, pero luego de dos semanas volvieron a examinarlo y encontraron que la lesión había mejorado por sí sola”. 

“Y ya él está practicando perfectamente”, concluyó.

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