Aunque admite que le preocupa tanto el aumento en los casos de covid como el efecto de algunas medidas que se están tomando para controlar de nuevo el avance de la pandemia en la isla, el presidente de la Federación Puertorriqueña de Voleibol aseguró que se mantiene firme la decisión de que se juegue la próxima temporada regular de la Liga Femenina a partir del 17 de febrero. 

“Yo espero que esto (el auge en positivos) sea algo temporero”, dijo el Dr. César Trabanco, “pero la realidad es que es preocupante que sigan subiendo los casos”. 

Aparte de eso, dijo, “me preocupa sobremanera el que se esté exigiendo a las personas que están completamente vacunadas el tener que hacerse una prueba 48 horas antes para entrar a las canchas”. 

“¿Qué se va a hacer, por ejemplo, con los oficiales de mesa, que tienen que trabajar dos o tres juegos a la semana, y en distintas canchas?” 

Pero aparte de esa duda, que atañe a todos los deportes profesionales en la isla, el líder federativo aseguró que la temporada femenina se jugará de cualquier manera, aunque solo sea con cuatro equipos participantes. 

“Aunque no tenemos noticias todavía, yo sigo teniendo la esperanza de que Humacao juegue”, dijo el Dr. Trabanco sobre la franquicia que dirige el Dr. Luis Santini, la cual jugó en Humacao este año. 

Santini no ha dado seguridad para jugar en la temporada de 2022, aunque al parecer ha descartado permanecer en Humacao. 

“Tengo entendido que él sigue buscando”, dijo Trabanco. “Pero de todos modos tiene hasta el 20 de enero para anunciarnos la decisión final”. 

“Si jugamos con cuatro equipos, sería una especie de supercopa”, agregó, “porque habría que decidir cómo sería el itinerario y cómo sería la postemporada, porque es problemático hacerlo en una liga de solo cuatro equipos”. 

“Pero hay que jugar de cualquier manera”. 

Originalmente se proyectaba una temporada con siete equipos, a pesar de la suspensión de un año que pesa sobre las Sanjuaneras de la Capital, pero entonces Ponce anunció que no iba a jugar y los planes para concederle una franquicia de expansión a Arecibo se aplazaron hasta la temporada del 2023. 

En el 2018, cuando la Liga recesó después de los destrozos causados por el huracán María en septiembre del 2017, se jugó una supercopa de cuatro equipos, con una especie de cuatro equipos de estrellas nombrados a esos efectos. 

Pero Trabanco aseguró que ese no sería el caso en esta ocasión. “Jugarían los cuatro equipos restantes”, dijo, aludiendo, naturalmente, a Caguas, Naranjito, Juncos y Corozal. 

“Pero todo lo relacionado al itinerario y la forma en que se va a jugar, incluyendo la cantidad de juegos, es algo que hay que estudiar con mucho cuidado y discutir en una próxima reunión”. 

Explicó que aunque parecería lógico pensar que con la participación de cuatro equipos pudieran jugarse más de los 12 o 15 juegos que se habían calculado para la próxima temporada, “ya está comprobado que la fanaticada tiende a ir perdiendo el interés cuando se juegan demasiados juegos contra el mismo equipo, en especial cuando se sabe que volverán a enfrentarse en la postemporada”.