Imagine que los Caribes de San Sebastián salgan con la victoria este martes 14 de diciembre en el quinto juego de la serie final del voleibol superior masculino contra los Changos de Naranjito. 

Eso les daría una ventaja de 3-1 en la serie al mejor de siete. Pero, un momento. 3+1 es cuatro. ¿Cómo que el quinto juego?

No ajuste su calculadora. Es que en Puerto Rico hacemos lo que nos da la gana, y en ocasiones nos da por ponernos creativos. 

Por disposición de la Liga Masculina, el quinto juego de la serie se jugará primero que el cuarto. Entonces, si San Sebastián ganara el campeonato el jueves, lo habría hecho al dominar la serie 4-1 luego de imponerse en el cuarto juego. Otra vez la dichosa matemática.

¿Por qué no se reunieron el domingo para anular la confiscación que pesaba sobre los Caribes—como sucedió el lunes— y reanudar el partido con el cuarto set el lunes? Los fanáticos que asistan el juego del jueves, ¿tendrán que volver a pagar un boleto, en la reanudación de un partido por el que ya pagaron?

Eso era demasiado sencillo. Nosotros en P FKN R somos más sofisticados, y hacemos las cosas como nos plazca, y allá con el que no nos entienda. ¿Acaso el programa Alexandra a las 12 no empieza a las 11:30?

Si un apostador extranjero llega al Hipódromo Camarero el sábado verá que la tanda comienza con la segunda carrera.

-Who won the first one?-, preguntaría si lo que habla es inglés.

– There was not a first one. Here we start with the second one-, le contestaría Pito Cruz o Alvin Díaz.

Generalmente, los sábados en Camarero se celebran solamente seis carreras, todas validas para la jugada del pool de seis, y están identificadas en el programa oficial como de la segunda a la séptima. Así que la segunda es realmente la primera. 

¿Habrá llamado a Alvin alguien de la Liga Masculina para preguntarle cómo lo hace?

Claro, en el caso de Camarero no es un capricho, sino que se trata de un asunto de programación del sistema operativo, pero lo del voleibol raya en la temeridad, independientemente de las razones, que las habrá. Si no, sería la locura.

En el Baloncesto Superior Nacional ya empezaron a hablar del tope salarial, una mentira piadosa que solo afecta a los de abajo. Haga usted una lista de los jugadores estelares del circuito y pregúntese si jugaron por los $40 mil que estipula el reglamento. ¿O si fue por $100 mil, o $150 mil?

Si un jugador refuerzo gana $8 mil a la semana, y participa en nueve o diez semanas, ¿le cuadra eso a $40 mil?

FKN matemática.

Entonces, ¿por que engañar a los jugadores y a la fanaticada tratando de establecer que la liga funciona a base de un tope que en realidad no existe, o existe a conveniencia?

Porque nosotros aquí somos P FKN R, y el tráfico en nuestras calles es demasiado pesado. No sé si me entienden…