El enorme repunte de la pandemia en Puerto Rico continúa causando estragos en la actividad deportiva del país. 

Después de que se detuviera la temporada del beisbol invernal desde la semana pasada debido a un brote de covid-19 que pasaba de los 40 jugadores, y de que tuviera que aplazarse el sábado el sexto juego de la final del voleibol masculino debido a que varios jugadores de Naranjito dieron positivos al virus, ahora la postemporada de la Confederación Puertorriqueña de Voleibol también ha quedado en suspenso. 

Dos de los tres juegos de los cuartos de final de la División A que debieron celebrarse este domingo tuvieron que ser suspendidos “por posibles casos de la enfermedad”, informó la liga. 

Estos eran los juegos de Aguas Buenas y Humacao y Cataño y Toa Alta. 

En ambos casos iban a ser los juegos decisivos, ya que las dos series están empatadas 1-1. 

La Liga anunció, quizá con cierto optimismo, que tenía planes de programarlos para mediados de esta semana, dado que para el próximo fin de semana deben comenzar las semifinales. 

Salinas ya había eliminado en dos juegos a las Mets de Guaynabo, y ahora espera por el ganador de la serie entre Cataño y Toa Alta. 

En el único juego que pudo celebrarse el domingo, las Changas de Naranjito completaron su barrida en dos juegos frente a Dorado, al imponerse como visitantes en cinco sets, 23-25, 25-27, 25-18, 25-19 y 15-12. 

Por Naranjito, Joely Cabrera tuvo 28 puntos, Stephanie Rodríguez 13 y Zoe Sostre 12. 

Por las Guardianas, Chareika Carrión anotó 21 y Nelmarie Concepción 14. 

Naranjito espera ahora por el ganador de la serie de Humacao y Aguas Buenas.