Suspendida por el Comité Olímpico Internacional (COI) desde 2019, la AIBA (la Asociación Internacional de Boxeo) quedó marginada de la organización del boxeo de los Juegos Olímpicos de este año y, de acuerdo a lo que se ha venido informando, enfrenta el peligro de que el boxeo sea erradicado por completo de los Juegos del 2028 en Los Angeles. 

“El COI envió una comunicación a la AIBA con una serie de recomendaciones acerca de los cambios que debe hacer”, dijo José ‘Chiqui’ Laureano, presidente de la Federación Puertorriqueña de Boxeo y, desde que fue elegido en septiembre pasado en un congreso celebrado en Brasil, presidente de la Confederación Americana de Boxeo, uno de los cinco organismos continentales que componen la AIBA, junto a Europa, Asia, Africa y Oceanía. 

“El COI quiere unos cambios en relación con la transparencia económica y la gobernanza, y la forma en que se llevan a cabo las votaciones y se asignan los jueces; en general, que haya caras nuevas”, agregó Laureano, quien favorece estos cambios. 

Cuando, en medio de serias imputaciones de corrupción, el chino Wu Ching-kuo dejó la presidencia de la AIB en 2017, el ruso Umar Kremlev fue electo presidente en el 2020, pero, de acuerdo a Laureano, el COI tampoco está a gusto con su presencia. 

“Kremlev estaba antes en el Comité Ejecutivo y pertenecía al grupo de Ching-kuo”, explicó, “y parece que el COI no quiere que haya más nadie de ese grupo dirigiendo el boxeo”. 

En respuesta a las nuevas exigencias, dijo, la AIBA adelantó sus próximas elecciones de diciembre a junio del 2022, donde los votos de las más de 130 federaciones nacionales que componen el organismo elegirán a la nueva directiva. 

“Hay que ver qué es lo que pasa ahí”, dijo Laureano. “El COI también está exigiendo que se evalúen bien a los candidatos antes de permitirles que vayan a una elección”. 

“Y también se pidió que se bajara la cantidad de miembros en el Comité Ejecutivo”, dijo. “De veintipico que había antes, ahora son 17”. 

El boxeo sigue firme para las Olimpiadas de París en el 2024, pero aún se desconoce bajo qué criterios: si lo seguirá dirigiendo el COI mediante la designación de un comité especial, o si se lo devuelve a la AIBA. 

Eso también va a depender, al parecer, de que el COI quede complacido por los cambios que haga ahora la AIBA. 

Al suspender a la AIBA, el COI informó que la suspensión sería reevaluada en el 2023. 

Antes de entonces, el organismo mundial estaría pendiente de las actuaciones de la AIBA durante las distintas competencias internacionales para entonces decidir el futuro del boxeo en los Juegos del 2028. 

Como presidente de América, en votación de los presidentes de las federaciones de Sur, Centro y Norteamérica, Laureano —el federativo puertorriqueño que ha alcanzado el rango más alto en el boxeo internacional—, originalmente debía completar el último año que le quedaba en la presidencia al argentino Osvaldo Bisbal, quien había renunciado al cargo. 

“Se suponía que yo fuera a elecciones también en junio, pero la AIBA decidió reconocer mi elección de octubre como si hubiera sido la elección nueva, y ahora mi término durará hasta el 2026”, dijo.