LeBron James regresó de una suspensión de un juego el miércoles contra los Pacers de Indiana y los castigó con 39 puntos para que los Lakers se impusieran 124-116 en tiempo extra. 

James lo hizo sin la ayuda de Anthony Davis, a quien se le dio el día libre luego de una derrota el martes ante los Knicks de Nueva York y, además tiene síntomas de la monga.

El que no estuvo mongo fue James, quien se echó sobre sus hombros a los Lakers en la parte final del partido, anotando los dos canastos de tres que encaminaron el triunfo de su equipo.

Además, exigió y logró que fuera expulsada de los asientos junto al tabloncillo una pareja que al parecer le estaba gritando improperios al destacado canastero.

James recibió un juego de suspensión por un codazo aparentemente accidental que le propinó al jugador de los Pistons de Detroit, Isaiah Stewart, el pasado domingo.

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