Carlos Tarrats escogió el mejor momento para despedirse de la profesión de la que ha vivido por los últimos 38 años: pitando un juego de campeonato del Baloncesto Superior Nacional (BSN), ante casa llena y transmitido por televisión nacional.

El reputado árbitro santurcino estuvo en cancha este miércoles en el Coliseo Mario ‘Quijote’ Morales de Guaynabo, donde los locales Mets no pudieron con el empuje del ejército amarillo lleno de Capitanes y perdieron el campeonato del 2021 del BSN en el sexto encuentro.

“Me siento realizado en mi carrera”, dijo Tarrats minutos después de concluido el partido.

“Pité una final del mundo en los Goodwill Games de 1990 entre Yugoslavia y Estados Unidos. Y trabajar 38 años en una de las ligas más duras del mundo, el BSN, no es fácil. Me gané el respeto de todos”.

Tarrats, de 64 años, se va satisfecho por todo lo vivido dentro y fuera del tabloncillo, donde comenzó a laborar en la temporada de 1984 junto con los también exoficiales locales e internacionales Juan ‘Pucho’ Figueroa y Carlos Villanueva.

Recuerda que su entrada al baloncesto superior se produjo gracias al impulso que le brindó el exárbitro Rosendo Rodríguez.

“Yo pitaba en el barrio”, dijo, y fue Chendo quien me dio la oportunidad de pitar organizadamente. A él le debo donde llegué”.

Internacionalmente, Tarrats también trabajó en los Campeonatos Mundiales de 1994 en Canadá y 1998 en Grecia, entre otras competencias de menor nivel, “y también estuve en un campamento de la NBA en Arizona”, recordó.

Localmente, el egresado de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, permanecerá al mando de una organización de árbitros (ABNO) que semanalmente trabaja partidos de categoría menores.

“Llevo diez años preparando jóvenes que desean convertirse en árbitros”.

“Estoy contento…feliz”, comentó. “Fue lindo mientras duró”.