Terence Crawford lo ha hecho todo, o casi todo, en su carrera: ha ganado títulos en tres divisiones distintas y tiene un récord impecable de 37-0 con 28 nocauts. 

Además, tiene un estilo sofisticado y multifacético, ya que pelea tanto a lo zurdo como a lo derecho, pega y boxea. 

Es, en cierto modo, un boxeador chapado a la antigua, otro Sugar Ray Leonard. 

A menudo se le ha mencionado como el mejor o uno de los mejores ‘libra por libra’. 

Su única falla es que ha llegado a los 34 años de edad y todavía no se ha convertido en una superestrella, o por lo menos una de esas que ganen millones y hagan peleas de pay-per-view

En gran medida eso no ha sido culpa suya: como campeón welter de la OMB ha hecho cuatro defensas pero, en una división repleta de grandes nombres, sus rivales han sido José Benavides, Jr, un envejecido Amir Khan, un envejecido Kell Brook y un impronunciable Egidijus Kasvaliauskas. 

Crawford (izquierda) y Porter se verán las caras este sábado en el Mandalay Bay de Las Vegas. [suministrada]

¿Dónde han estado los Danny García, Manny Pacquiao, Errol Spence y Keith Thurman de este mundo? 

La respuesta es sencilla: todos están ligados a Al Haymon, quien ha venido acaparando la división welter metódicamente, y no está dispuesto a cederle ninguno a su rival, Bob Arum y Top Rank, para que Crawford trate de aumentar su atractivo con una victoria sobre alguno de ellos. 

Aparte de que Arum y Top Rank nunca han estado muy dispuestos a arriesgar a alguno de sus principales peleadores frente a un rival que no controlen y pueda derrotarlos. 

Hace unos meses, Crawford habló de su inconformidad con esta situación y de la posibilidad de salirse de Top Rank, y Arum, con su fiereza habitual, le respondió diciéndole que no había sabido mercadearse y que hubiese podido comprarse una mansión en Beverly Hills con lo que él había perdido en sus peleas. 

O quizás era en Hollywood. 

Bueno, al final la cosa parece haberse resuelto: Top Rank se tomó el riesgo y Crawford defenderá su cetro este sábado 20 de noviembre en el Mandalay Bay de Las Vegas ante otro de los grandes nombres de la división, afiliados a Haymon: el excampeón Shawn Porter (31-3-1 y 17), en la que sin duda debe ser la pelea más importante de Crawford en toda su carrera. 

Porter tiene victorias sobre García, Yordenis Ugás y Adrien Broner, y cerradas derrotas por decisión ante Thurman y Spence. 

“Respeto todo lo que Shawn hace”, dijo Crawford en una conferencia de prensa reciente. “Shawn es atlético. Puede moverse por el ring. Sabe cortar las esquinas y provocar ángulos. Así que no me voy a sentar aquí a decir que no respeto nada de lo que él hace”. 

“Pero sí voy a decir que yo hago muchas cosas mejor que Shawn y se lo voy a demostrar el sábado”. 

“No creo que haya mucho que yo pueda decirle a Bud que vaya a cambiar la forma en que él piensa sobre sí mismo y sobre el resultado de esta pelea”, contestó Porter, también de 34 años. 

“Pero él no puede mirarme y decir, ‘te voy a patear el trasero’, y hacer que yo le crea, y sé que no se atrevería a decirlo. Y yo puedo decir lo mismo que él dijo, y creerlo también”. 

Las casas de apuestas creen que Crawford es un amplio favorito: 9-1 y 1-4: hay que apostarle $9 para ganar $1, mientras que con Porter uno ganaría $4 por cada $1 que le apueste, si él resultase ganador.