El entrenador de Joseph Adorno aseguró que no fue por indisciplina que el joven peleador falló en marcar el peso acordado para su pelea del viernes 5 de noviembre en Las Vegas con el argentino Elías Damián Araújo, lo cual condujo a que fuera cancelado el combate que formaba parte de una cartelera de la empresa Top Rank y, al parecer, a que la empresa del promotor Bob Arum lo dejara en libertad. 

“Joseph me llegó a mi gimnasio en Orlando siete semanas antes de la pelea, pesando 172 libras”, dijo el descendiente de puertorriqueños, Nelson Rodríguez, quien por primera vez estuvo entrenando al peleador de 22 años de ascendencia boricua, radicado en Pensilvania. 

“Cuando llegó, yo le dije que por lo regular para un campamento era necesario tener por lo menos ocho semanas de preparación, y eso sin tener que bajar tanto peso”, agregó. 

“A pesar de esto, él entrenó muy bien y tuve a unas personas —otros entrenadores— controlándole la dieta y preparándole la comida”, continuó.

“Pero aunque durante la mayor parte del tiempo fue bajando bien de peso, llegó el momento en que su cuerpo se trancó y no pudo bajar más”. 

En la pelea estelar de la cartelera, Mikaela Mayer (izquierda) derrotó a Maiva Hamadouche en un combate unificatorio de las 130 libras. [foto Mikey Williams/Top Rank]

Rodríguez explicó que el miércoles, el día antes del pesaje, “yo le informé de la situación al asistente de David McWater, que es su manejador”. 

“Le dije que Joseph tenía problemas para bajar de las 139 libras y que no iba a poder cumplir con el peso acordado de 137, por lo que le pedí al asistente que hablara con su manejador para que este se lo informara a Top Rank y tratara de llegar a un acuerdo para salvar la pelea”. 

Finalmente, sin embargo, al ser examinado por el médico de la Comisión de Nevada el día del pesaje, este encontró que tenía la presión muy alta y le dijo que si trataba de bajar una libra más él no iba a autorizar la pelea, según el entrenador. 

“Se habló entonces con los representantes del rival, para ver si aceptaban que él peleara en 139 libras, pero ellos dijeron que solo aceptaban si nosotros les dábamos $10,000, $5,000 por cada libra adicional”, dijo Rodríguez. 

“Les respondimos que eso era imposible y se les ofreció $3,000, $1,500 por cada libra, pero ellos no lo aceptaron”. 

Con marca de 21-3 y ocho, Araújo pesó 136. 

Adorno, de 22 años, peleando ahora en el peso ligero, venía de empatar en sus últimas dos presentaciones y, para este combate, se había separado de su entrenador habitual, su padre Aníbal Adorno, para acuartelarse en Orlando. 

Fue la segunda vez en año y medio que Adorno sufrió la cancelación de una de sus peleas por problemas de peso, ya que en junio de 2020, su pelea con Alexis del Bosque, también en Las Vegas, fue cancelada cuando pesó 136 libras, una más de lo acordado.  

“Es posible que incluso él ya no pueda hacer 137 libras”, dijo Rodríguez. “Yo escuché eso de que Top Rank lo había dejado libre… de haber sido así, quizá sea lo mejor para él”. 

“El es muy joven y tiene un gran talento y estoy seguro de que muchos van a estar interesados en él, y quizá le convenga empezar de nuevo, en limpio, en un sitio distinto”. 

Entretanto su hermano menor, Jeremy Adorno (5-0 y un nocaut), un supergallo, también manejado McWater, un superagente que también representa al campeón ligero Teófimo López, igualmente se quedó sin pelear el viernes, cuando su rival al parecer rechazó la pelea en el último momento.

En el programa sí pudo ver acción el junior ligero boricua radicado en Miami, Luis Meléndez, quien mejoró a 17-1 con 13 nocauts al vencer por decisión en ocho episodios a Thomas Mattice (17-3-1 y 13). 

En la pelea estelar, en un combate unificatorio de las 130 libras, Mikaela Mayer (16-0 y cinco) retuvo por decisión unánime su cetro de la OMB y le arrebató el de la FIB a la francesa Maiva Hamadouche.