TOKIO — El púgil puertorriqueño Yankiel Rivera aceptó la decisión que determinaron los jueces en su derrota del lunes en la madrugada ante Saken Bibossinova, de Kazajistán, en la ronda de 32 de los 48-52 kilogramos. 

El ring olímpico fue en el el Kokugikan Arena.

La decisión de los jueces fue 4-1 (30-27, 30-27, 29-28 y 29-28 y 28-19) favoreciendo al competidor de Kazajistán.

“Con el combate estoy contento. Era un rival difícil. Lo sabíamos hace dos días cuando sabíamos quién era el rival. Hicimos lo que pudimos. Trabajamos mucho en el gimnasio lo que íbamos a realizar en el combate. La esquina está contenta con lo que hicimos en el combate”, dijo Rivera al salir de su combate.

En la esquina del púgil bayamónes se encontraba los entrenadores Carlos “Cholo” Espada y Joe Santiago.

El combate fue uno reñido desde el comienzo. El boxeador Bibossinova tenía una mayor estatura y alcance frente al boricua. Sin embargo, el puertorriqueño entraba de lado y conectaba sus puños.

Para el entrenador de la escuadra nacional, Espada, su pupilo “vendió cara su derrota”.

“Entiendo que merecía la decisión. Los primeros dos asaltos fueron parejos. La pelea en el tercer asalto fue empate. El mejor que dio los golpes fue él. El hizo su trabajo. Estamos satisfechos con lo que él hizo. Peleó para ganar. Cuando el atleta hace su trabajo, el entrenador y el atleta se sienten satisfechos”, añadió el entrenador nacional.  

Mientras, el puertorriqueño describió a su rival como “largo. Tenía que entrar de lado. No podía entrar de frente porque me paraba con las manos largas. Esto es experiencia y aprendizaje”.

La próxima pelea de los 52 kilogramos la dará en el boxeo profesional. Este está a la espera de una criatura, por lo que definirá su futuro con los guantes puestos.

“Yo tenía el sueño de ser olímpico y lo pude cumplir. Ya estoy pensando en brincar al profesionalismo. Siete años que llevo entrenando en el aficionado y no me arrepiento de nada. Gracias a mi mamá que me insistió que me quedara para lograr este sueño”,

Rivera fue el único boxeador de Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Este clasificó por el escalafón mundial, ya que la Comisión Especial de Boxeo del Comité Olímpico Internacional decidió no celebrar el Preolímpico de América en Buenos Aires, Argentina.