Como dirían en el hipódromo, “el letrero de objeción está encendido”. 

Pero se trata de la Liga Femenina de voleibol, donde la apoderada de las Pinkin de Corozal, Lili Rojas, poniendo por escrito una protesta que al parecer también comparten otros apoderados, está solicitando una reunión de la Junta de Directores para evaluar la anunciada fusión de Trujillo Alto con Juncos que, al parecer, ya fue aprobada por el presidente federativo Dr, César Trabanco. 

“Yo no me opongo a la fusión como tal”, explicó. “Lo que sí me preocupa, sin embargo, es que ahora se le vaya a permitir a Juncos presentar una nueva lista de siete reservas, al contar también con las jugadoras de Trujillo Alto”. 

“El problema es que para la lista de reservas se puso una fecha límite en enero y eso ya fue aprobado”, dijo. “No es justo que ahora, a poco más de una semana del sorteo, un equipo tenga el privilegio de presentar una lista nueva, aparte de que va a contar con una ventaja descomunal al tener las jugadoras de Trujillo Alto, un equipo que tenía varias jugadoras que podían ser regulares en cualquier equipo”. 

El sorteo está señalado para el 24 de abril. 

Originalmente, Juncos reservó a Paulina Prieto, Génesis Viera, Karelys Otero, Nydiaris Burgos, Joselin Kuilan, Ivonessa García y Keila Rodríguez, mientras que Trujillo Alto, que ahora desaparece como franquicia, reservó a Aury Cruz, Vanessa Vélez, Alejandra Argüello, Wilmarie Rivera, Alba Hernández, Adriana Viñas y Aida Bauzá. 

Se supone que el apoderado de las Valencianas, Samuel Concepción, presente su nueva lista de siete reservas, basándose en esta combinación de nombres, este jueves. 

“Yo sé que el Dr. Trabanco es un hombre que siempre trata de hacer las cosas bien”, dijo Rojas, “pero este es un precedente muy peligroso. Le da a la presidencia unos poderes que podrían ser utilizados de una manera muy peligrosa por otro presidente en el futuro, si viene un apoderado con mucho dinero que pueda estar comprando equipos”. 

“Ya el año pasado, cuando llegué como equipo de expansión, ese mismo equipo de Juncos al final le compró cuatro jugadoras a Aibonito y terminó escogiendo ocho jugadoras en el sorteo”. 

Rojas cree que la decisión correcta sería que las jugadoras de Trujillo Alto fueran al pote para el sorteo. 

“Eso sería muy beneficioso además este año en el que hay dos equipos—Gurabo y las nuevas Grises de Humacao—, que apenas tienen cinco y seis reservas, y que se beneficiarían pudiendo escoger a jugadoras del primer nivel”.

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