La noticia reciente de que FEMA había asignado unos $18.4 millones para reparar el estadio Roberto Clemente Walker de Carolina, que podía hacer temer que el parque no estuviera listo para la próxima temporada, no era enteramente correcta. 

El estadio, explicó el administrador de los Gigantes de Carolina en la liga invernal, Guillermo Martínez, está debidamente reparado desde el año pasado. 

“La forma en que funciona FEMA es que uno hace las reparaciones y luego pide un reembolso”, explicó. 

“Y eso es lo que pagó FEMA ahora”. 

“El parque está en perfectas condiciones, incluyendo el techo de las gradas nuevo, desde antes de la temporada pasada”. 

Debido a los daños ocasionados al parque por el huracán María en septiembre de 2017, los Gigantes se mudaron a jugar sus partidos locales en el Hiram Bithorn en las temporadas de 2017-18 y 2018-2019. 

Para la temporada de 2019-20 el equipo regresó a su parque, aunque todavía no se habían completado las reparaciones, pero ya el estadio estaba debidamente arreglado para el torneo de 2020-21, cuando el equipo a la postre optó por no jugar. 

“La razón por la que no se jugó fue sencillamente porque el equipo cuenta con un donativo importante del municipio y, al no permitirse la presencia de público, esa aportación no se podía dar”, explicó Martínez. 

“Ningún municipio puede aportar económicamente si no existe un fin público, y ese fin no se justifica si no hay público en las gradas”. 

El equipo tomó la decisión de no jugar poco antes del comienzo de la temporada, que al final fue aplazado del 1 al 8 de diciembre. 

Algún tiempo antes, el equipo había nombrado como dirigente a Nick Ortiz, quien era uno de sus coaches y también coach con los Gigantes de San Francisco en Grandes Ligas, cuando el dirigente Alex Cintrón aceptó un ofrecimiento para dirigir a la nueva franquicia RA12, lo cual a la postre no pudo hacer por razones de salud. 

“Con Nick hay que volver a hablar, porque ha pasado mucho tiempo y uno no sabe si sigue disponible”, dijo Martínez, quien explicó que quien debe hacer el acercamiento con Ortiz, así como con el resto del cuerpo de coaches debe serlo el gerente general Gil Martínez. 

“Sé que todavía Gil no ha empezado ese proceso, pero tiene que ser una negociación nueva: hay que volver a enamorarlos, como quien dice”.