Durante su larga carrera en el béisbol profesional, Alex Díaz siempre fue un pelotero polifacético. 

Con los Indios de Mayagüez, con los que jugó durante 17 temporadas, fue un brillante jardinero central, aunque, especialmente durante la era del dirigente Tom Gamboa, a quien le encantaba tener jugadores en varias posiciones, llegó a defender la segunda almohadilla. 

Y en Grandes Ligas, donde se desempeñó mayormente como jardinero suplente, él recuerda que el dirigente Dusty Baker lo designó en San Francisco como su posible receptor de emergencia, aunque nunca llegó a serlo. 

En los últimos años, Alex, nacido y aún radicado en San Sebastián, ha dirigido en la Doble A —condujo a los Piratas de Cabo Rojo hasta el Carnaval de Campeones en 2019— y, en las últimas temporadas ha regresado como coach al elenco de los Indios. 

Y fue durante la temporada invernal que se descubrió un nuevo talento. 

“Yo le tiraba BP (prácticas de bateo) a los muchachos”, dijo, “y estaba tirando fuerte”. 

Más recientemente, Alex se había mantenido practicando en el parque Quin Méndez, de San Sebastián, que estaba en reconstrucción, con otros jugadores de un equipo master (de 50 años o más) con el cual había estado activo como jardinero y jugador del cuadro hasta la llegada de la pandemia del año pasado,y nuevamente volvió a ser el lanzador de las prácticas de bateo. 

“Un día me pusieron la pistola (para medir la velocidad) y me dijeron: ‘Estás tirando a 82 y 83 millas por hora, Alex’. Estás tirando más duro que otros lanzadores que tenemos aquí”. 

Así, Alex no tardó en convencerse de que podía hacer un intento. 

“Comencé a practicar en serio”, dijo, “para aprender la mecánica correcta. Mi instructor ha sido Angel ‘Chimilٕón’ Miranda”, agregó mencionando al otrora destacado lanzador de Grandes Ligas y de la liga invernal. 

“El está practicando con un grupito en Arecibo y yo voy y practico con él”. 

Y su progreso ha sido notable: “La recta está ahora en entre 85 y 86 millas por hora, buenísimo para alguien de 52 años”. 

Días atrás, el equipo tuvo su primer juego de práctica, y ahí Alex tuvo su debut en relevo. 

“Tiré dos entradas”, dijo. “Ponché a cuatro y me dieron dos roletas. El único que se me embasó fue por error”. 

Así que él ahora está pensando hasta en ser lanzador abridor, aparte de su desempeño regular en los jardines, cuando finalmente el equipo esté listo para jugar. 

“Todavía no sabemos si vamos a estar en una liga, a nivel de toda la Isla, o si sencillamente jugamos solo para divertirnos contra otros equipos master del área, por invitación”, dijo. 

“De todos modos, hay que esperar hasta que haya el permiso para poder jugar”. 

En el equipo representativo de San Sebastián habrá, posiblemente, varios veteranos del béisbol profesional y la Doble A, incluyendo, según espera Alex, a figuras como su antiguo compañero de batallas con los Indios, Luis ‘Wicho’ Figueroa, Chimilón, Joseph Calder, y el legendario jonronero de la Doble A, Luis ‘Bam Bam’ Ortiz. 

“Hasta se está hablando de que se haga una liga federativa”, dijo.

“Comoquiera, jugaríamos en dobles juegos, los sábados”. 

Al ver lo fácil que se le ha hecho lanzar a estas alturas de su carrera, ¿cree él que debió haberlo intentado hacerlo cuando estaba activo en su carrera? 

“Bueno, para hacer el cuento corto, en pequeñas ligas, en San Sebastián, en 11 y 12 y 13 y 14 años, en mi equipo Julio Valera era el abridor y yo era su  cerrador: para la quinta o sexta entrada me sacaban del infield y venía a relevarlo”. 

Valera, naturalmente, fue uno de los lanzadores estelares de los Indios durante años. 

“Pero aunque siempre tuve un buen brazo, yo bateaba bien, era buen corredor y jugaba varias posiciones, así que nunca se pensó en hacerme lanzador”. 

Bueno… hasta ahora.