Con Saúl ‘Canelo’ Alvarez, las voces de protesta cada vez que concerta una de sus peleas, en las que siempre se gana decenas de millones, nunca se hacen esperar. 

Pero últimamente los gritos de muchos de los analistas boxísticos, muchos de ellos mexicanos, han sido más estruendosos que nunca, aunque esta vez el tema no ha sido la maestría con la cual a lo largo de su carrera Alvarez ha sabido escoger a oponentes que ya están de retirada, o a los que obliga a pelear fuera de su peso natural, o con exigentes cláusulas de hidratación. 

Esta vez la queja es más amplia: el campeón mundial de cuatro divisiones diferentes, mayoritariamente escogido como el mejor ‘libra por libra’ del mundo, con marca de 54-1-2 y 36 nocauts, está de favorito en las apuestas por 20-1 y estará exponiendo en el Hard Rock Stadium de Miami sus cetros supermedianos del CMB y la AMB ante el casi desconocido peleador turco de 29 años de edad, Avni Yildirim, con marca de 21-2 y 12 nocauts. 

Lo más sorprendente, para muchos, es que Yildirim es el retador obligatorio por el CMB, pese a que viene de perder su última pelea ante Anthony Dirrell al disputar el entonces vacante cetro del organismo en Minnesota el 23 de febrero de 2019. 

Según ha explicado el CMB, Yildirim ya era el primer retador entonces y su derrota ante Dirrell estuvo empañada por la controversia: él ganaba 98-92 en una de las tarjetas e iba abajo 94-96 en las otras dos cuando el combate fue detenido en el décimo asalto al determinar el médico que Dirrell no podía continuar debido a una herida sufrida en el séptimo asalto por un cabezazo accidental. 

Su otra derrota fue el 7 de octubre de 2017 cuando cayó noqueado en tres asaltos por el británico Chris Eubank, Jr., al disputar el cetro supermediano de la IBO, considerado un organismo de segunda categoría. 

Por otro lado, Yildirim no ha tenido victorias notables, salvo una en 10 asaltos sobre el envejecido exmonarca Glen Johnson en 2015. 

Algunos periodistas, como Dan Rafael, han señalado acertadamente que todos los grandes campeones merecen tener una pelea ‘suave’ de vez en cuando, y lo cierto es que todos las han tenido, incluyendo muchas veces ante sus primeros retadores. 

Pero también se señala que Canelo es la principal atracción de taquilla del boxeo mundial y que muchas veces él —o sus representantes— han rechazado peleas contra otros rivales argumentando que esos no han hecho nada por merecer la oportunidad, incluyendo a Gennady Golovkin, quien se ha hecho viejo esperando completar la trilogía. 

Canelo, entretanto, ha hecho un esfuerzo por asegurar que la pelea no es tan dispareja. 

“He entrenado fuerte, como siempre lo he hecho”, dijo el peleador de 30 años y 5-8 de estatura. “No estoy subestimando a mi rival en lo más mínimo. Sé que esto es boxeo y que un solo golpe lo puede cambiar todo. No está en mí subestimar a nadie”. 

Y su entrenador, Eddy Reynoso, agregó: “Sí, es un peleador duro, un peleador alto que es muy complicado y que tiene pegada”. 

Yildirim, quien mide 5-11, entretanto, no se ha dejado intimidar. 

“No me importa lo que diga todo el mundo o lo que digan las apuestas”, dijo. “Estamos listos para la guerra”. 

Las pelea será transmitida por la plataforma DAZN, que también tiene un acuerdo  para presentar la próxima salida de Canelo, si este resulta victorioso y no sufre ninguna lesión: un choque unificatorio con el británico Billy Joe Saunders, campeón de la OMB, señalado tentativamente para el 8 de mayo. 

El combate semiestelar que enfrentraba al mexicano Julio César Martínez (17-1 y 13) en una defensa de su cetro mosca del CMB ante el boricua McWilliams Arroyo (20-4 y 15), fue cancelado por una lesión del primero.