Tal como se esperaba, las proyecciones para la elección del Salón de la Fama del béisbol, cuyo resultado se revelará este martes 26 de enero, muestran que esta vez no hubo ningún candidato con credenciales imparables y que incluso existe la posibilidad, por primera vez desde que ocurrió para la clase de 2013, de que ninguno obtenga el 75% necesario. 

Y, como también se anticipaba, en una votación en la que ya se han revelado varias papeletas en blanco, el candidato con más probabilidades es el lanzador Curt Schilling, quien, al contabilizarse aproximadamente el 42% (163) de las más de 400 papeletas de votación que fueron radicadas este año y que hasta ahora han autorizado que se hagan públicas, es el que parece estar más cerca, con un 74.8%. 

Claro, Schilling mismo ha sido su principal enemigo en este trayecto, debido a los comentarios controversiales que ha emitido a través de los años, considerados por muchos como racistas y extremistas. 

Un comentario en el que comparó a los musulmanes con los nazis le costó su trabajo como analista de ESPN, y también fue censurado por compartir en su página de Facebook un meme transfóbico o por aplaudir la ilustración de una camiseta en la que se afirmaba que debían ser ahorcados todos los periodistas.  

Para colmo, aunque lo hizo después de que cerrara el 31 diciembre la votación en la cual los votantes—miembros de la Asociación de Escritores del Béisbol— emitieran sus papeletas con hasta 10 nombres, Schilling volvió al ataque luego de que miles de seguidores de Donald Trump invadieran el Capitolio el pasado 6 de enero creando unos disturbios en los que se produjeron cinco muertes. 

El apoyo de los votantes a Barry Bonds ha ido en ascenso durante los pasados años. [suministrada]

“Cobardes”, dijo, censurando a los que censuraron ese acto. “Ustedes se quedaron sentados con las manos escondidas debajo de las nalgas mientras la escoria liberal se amotinaba y creaba incendios en busca de televisores de pantallas gigantes y Air Jordans y no hicieron nada cuando unos ciudadanos crearon una confrontación en aras de asuntos que en verdad importan, como nuestros derechos, la democracia y la corrupción gubernamental”. 

Hasta el 20 de enero, cuando se habían hecho públicos 154 papeletas debidamente identificadas (y nueve emitidas en el anonimato), o el 41.2% de la votación, Schilling era el único que parecía estar a punto de cruzar la frontera del 75%. 

Todas las papeletas se harán públicas luego de que se anuncie la votación, y se cree probable que los votantes que no las han divulgado hasta el momento estén entre los más conservadores del grupo y le darán claramente el respaldo que Schilling requiere para saltar la valla. 

Barry Bonds y Roger Clemens, dos superestrellas cuyo respaldo ha ido en aumento año tras año a pesar de que muchos votantes los han descartado por sus fuertes vínculos con el uso de esteroides, ahora han pasado la barrera del 70% por primera vez, con 72.4% y 71.8%, respectivamente. 

El año pasado, Schilling consiguió el 70%, Clemens el 61% y Bonds el 60.7%. 

Tanto Schilling como Bonds y Clemens se encuentran en su noveno año de elegibilidad. 

De no quedar seleccionados en 10 votaciones, sus nombres quedarían suprimidos de la lista y solo quedarían con posibilidades de llegar al Salón si algúַn día quedan seleccionados en una votación de lo que aún se conoce popularmente como el Comité de Veteranos. 

Tal como está estructurado desde 2016, sin embargo, ahora hay cuatro comités compuestos por 16 miembros cada uno —todos ellos pasados exaltados al Salón—, que se agrupan para considerar a los jugadores, árbitros y otros oficiales de cuatro eras distintas: de 1872-1949, 1950-69, 1970-1987 y 1988 hasta el presente. 

Schilling, Bonds y Clemens pertenecerían a esta última, pero, debido a que se trata de una votación rotante, solo serían considerados una vez cada cuatro años. 

Derek Jeter y Larry Walker fueron seleccionados el año pasado. 

Naturalmente, Clemens (ganador siete veces del Cy Young) y Bonds (ganador siete veces del premio del Jugador Más Valioso de la Liga Nacional además de ser el rey absoluto en cuadrangulares con 762), estarían en el Salón hace tiempo de no haber quedado ensuciados sus nombres por el sospechado uso de sustancias ilegales durante sus carreras 

Schilling, quien sobresalió mayormente con los Filis de Filadelfia y Medias Rojas de Boston, no está en ese nivel, pero también tiene números meritorios: una marca de 216-146 con 3.46 de efectividad y tres temporadas con 20 o más victorias 

Y su promedio de WAR —tan utilizado hoy en día para evaluar más certeramente la valía de los jugadores— fue de  79.5, incluso mayor que el de Jeter (71.3). 

El WAR se computa a base de una complicada madeja de medidores, pero simplemente se traduce en la cantidad de victorias adicionales que ese jugador pudo haber provocado en comparación con las logradas por un jugador promedio durante su época. 

Pero Schilling además fue un héroe en las postemporadas, sobresaliendo por su heroica actuación en el sexto juego de la serie de campeonato de 2004 entre Boston y los Yankees, cuando tiró siete entradas y consiguió la victoria pese al profuso sangrado de su tobillo derecho luego de que se abriera la sutura de un procedimiento quirúrgico que le habían practicado.  

La ceremonia de exaltación, a celebrarse en Cooperstown, Nueva York, está señalada para el 25 de junio.

En la de este año se exaltará también a los miembros de la clase de 2020: Jeter, Walker y dos escogidos por el Comité de Veteranos, Ted Simmons y el fenecido otrora presidente de la Asociación de Peloteros, Marvin Miller. 

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