Durante un fin de semana en que la acción de La Liga recesaba para la final de la Supercopa de España, gigantes del futbol inglés e italiano chocaron y se produjo un cambio entre los líderes de sus respectivas ligas.

En la Premier League de Inglaterra, el encuentro entre el Liverpool y Manchester United concluyó con un empate a cero, a pesar de que se vieron dos clubes con un enfoque ofensivo compitiendo. 

El Liverpool mostró ser el equipo dominante y superior a través de todo el partido, controlando la posesión del balón en el 66% del tiempo de juego. Aparte de eso, el club provocó más intentos al arco, completó una mayor cantidad de pases y mantuvo un ataque más intenso. Su intensidad ofensiva fue clara en el partido, pero no logró ser eficiente en su ataque, a diferencia de su rival. 

El Manchester United no logró provocar la misma cantidad de tiros al arco que el Liverpool, pero sí pudo aprovechar mejor sus ataques, provocando mejores intentos que su rival. De no ser por la actuación del arquero del Liverpool, Alisson Becker, quien mantuvo intentos por Pogba y Bruno Fernandes fuera del arco, entre otros, el resultado pudo haber sido favorable para el club de Manchester. 

En fin, ninguno de los ataques logró producir gol, lo que provocó que ambos clubes ganen un punto en las tablas. Para el United, el resultado mantuvo al equipo en primer lugar, pero a una diferencia menor al segundo, Manchester City, que se encuentra a solo dos puntos; y a solo cuatro puntos del quinto lugar. 

Para el Liverpool, el efecto del resultado fue mayor, cayendo dos espacios en las tablas hasta el cuarto lugar y complicando su intento por el trofeo. 

Entretanto, a diferencia del partido inglés, el choque de la Serie A de Italia dio un resultado más decisivo, con el Inter derrotando al Juventus por un marcador de 2 – 0. 

El Inter mostró ser el mejor equipo desde el comienzo del partido, con un ataque confiado que provocó un gol al comienzo del encuentro. Este ataque, que produjo el segundo gol al principio de la segunda mitad, se combinó con un mediocampo y defensa organizados que aseguró que el ataque del Juventus no lograra concretizarse, resultando en la victoria convincente.  

El Juventus, por su parte, falló en lucir como se espera de un onceno de su calibre. Su rotación defensiva continuó teniendo fallas y el resto del equipo jugó a un nivel inferior a su contrincante. Los gigantes italianos no mostraron ser un verdadero contendor y sus fallas fueron aprovechadas por su rival. 

Este resultado propulsó al Inter a empatar por el primer lugar de la Serie A con el A.C. Milán, mientras que el Juventus quedó en quinta posición.

Por su parte, la Supercopa de España llegó a su final con el Athletic Club derrotando al Barcelona por un marcador de 3-2. El choque, que concluyó en tiempo extra, vio al favorito ser derrotado en un partido muy competitivo en el cual ambos lados lucieron a un nivel excelente. 

La victoria le dio al Athletic Club su tercer trofeo en la historia de la competencia.