Desde antes de que empezara la temporada, Pedro Hernández, el joven gerente general de los Atenienses de Manatí, estaba consciente de algo muy claro: “Había unos equipos con unos recursos y otros que tenían otros recursos”. 

“Y yo estaba consciente de que tenía que hacer el mejor trabajo posible con los recursos que tenía”. 

Aun así, los Atenienses, con su equipo completo, aunque tuvieron un récord de 7-11 en la temporada regular, consideraban que por lo menos podían darle pelea a los Indios de Mayagüez (14-4) en la serie semifinal B.

Después de todo, les habían ganado un juego en la temporada regular, y otro, en la jornada inaugural, lo habían botado al permitir siete carreras en la novena entrada después de estar al frente 7-1. 

Pero entonces, después de perder el primer juego de la semifinal el 3 de enero, la serie tuvo que estar detenida hasta el 17 de enero cuando varios jugadores de los Indios dieron positivo al covid-19

“Ya nosotros habíamos perdido antes a (Yeinier) Cano”, dijo sobre el relevista cubano que dejó el equipo a fines de la temporada regular y aun así lideró la liga con cuatro juegos salvados, “pero luego perdimos varios jugadores claves durante ese receso tan largo”. 

“A Avery Weems, que era uno de nuestros iniciadores claves, su organización incluso lo mandó a buscar porque llevaba demasiado tiempo inactivo”. 

“Hubo unas cosas que pasaron que uno no entiende bien, en especial en relación con las reglas”, dijo. “pero hay que hacer el trabajo como se pueda”. 

Así, aunque Mayagüez también jugó con jugadores de menos —por no haber superado las pruebas del coronavirus–, la merma de jugadores hizo mayor mella en los Atenienses, y el resultado fueron esas dos abultadas derrotas por 30-8 y 20-7 antes de que el equipo salvara la honra en el cuarto juego y lo perdiera 3-2. 

“Ese último juego fue un gran juego que se pudo haber ido para cualquier lado”, dijo Hernández, hijo del presidente del equipo, Javier Hernández. 

“Pero tengo que decir que en ningún momento los jugadores se quitaron o dejaron de hacer su mejor esfuerzo”. 

“Como quiera que sea, muchos de nuestros muchachos jóvenes tuvieron la oportunidad de jugar este año, y eso posiblemente quiera decir que van a estar más adelantados que los jugadores jóvenes de los otros equipos”, agregó, “y, además, tuvieron la oportunidad de jugar con Yadier Molina, y eso también fue muy importante para ellos”. 

Del mismo modo, Hernández alabó la labor del dirigente José ‘Cheo’ Molina, hermano mayor de Yadier. 

“Todavía no nos hemos reunido formalmente con él pero entendemos que hizo un gran trabajo y nos ayudó mucho”, dijo. “Nos interesaría que regresara con nosotros, si él quiere hacerlo”. 

“Fue una temporada muy complicada en muchos sentidos, pero nos sirvió de experiencia, y esperamos que por lo menos para la próxima ya el municipio termine la obra con el alumbrado y podamos jugar los partidos nocturnos”, agregó Hernández, escucha de los DiamondBacks de Arizona, quien debutaba como gerente general en la Isla.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*
*