Los Criollos de Caguas le cedieron en calidad de préstamo a la nueva franquicia RA12 los servicios del torpedero Trei Cruz, hijo y nieto, respectivamente, de los estelares jugadores de Grandes Ligas, José ‘Cheíto’ Cruz y José ‘Cheo’ Cruz. 

“Y tengo entendido que va a jugar”, dijo Raúl Rodríguez, presidente de los Criollos. 

En el sorteo de novatos de la liga invernal boricua, celebrado en septiembre, los Criollos escogieron a Cruz en su primer turno, y segundo de todo el sorteo. 

Graduado de la Universidad de Rice en Texas, luego de una destacada carrera colegial, Cruz había sido escogido en el primer turno de la tercera ronda (turno 73) del sorteo de Grandes Ligas por los Tigres de Detroit, convirtiéndose en apenas uno de los tres jugadores boricuas o de ascendencia boricua que fueron seleccionados en el draft que este año quedó abreviado a apenas cinco rondas. 

Austin Martin, jugador graduado de la Universidad de Vanderbilt, fue escogido por los Azulejos de Toronto en el quinto turno de la primera ronda, mientras que el lanzador Alex Santos, un jugador de escuela superior en el Bronx, fue escogido en el último turno (número 72) de la segunda ronda por los Astros de Houston. 

RA12, la nueva franquicia presidida por Roberto Alomar, entrará a jugar como equipo de expansión en la temporada de este año de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente, con la intención expresa de ser un equipo dedicado al desarrollo de jugadores jóvenes. 

Como parte de un acuerdo con el resto de la liga, los seis equipos establecidos se comprometieron a permitir que algunos de sus jugadores más jóvenes puedan jugar en calidad de préstamo este año con el equipo, aunque recuperándolos para la próxima temporada. 

“Si ellos (RA12) no lo cogen, nosotros lo vamos a tener”, dijo Rodríguez, quien explicó que la decisión de prestarlo obedece a su convicción de que Cruz tendría mucha más oportunidad de juego con el nuevo equipo, que celebrará sus partidos locales en el Hiram Bithorn. 

“Pero tengo entendido que ellos sí lo van a escoger”. 

“Y debe ser un palo para ellos”, agregó. “Este no es un jugador que viene de high school”. 

En Rice, donde también su padre, Cheíto, tuvo una gran carrera colegial, Trei bateó en 2019 para .305, con nueve jonrones y 44 carreras remolcadas en su última temporada completa en el béisbol colegial. 

En la de 2020, abreviada por el coronavirus, el bateador ambidiestro de 6-2 de estatura nacido en Toronto en 1998, estaba bateando .328 en 16 partidos para confirmarse como un prospecto de primer orden. 

Su padre, natural de Arroyo, fue la tercera selección del draft de 1995, escogido por los Marineros de Seattle, aunque en 1997 fue canjeado a la organización de Toronto, donde tuvo sus mejores años en una carrera en la que jugó con nueve equipos en 12 años, promediando .247 con 204 jonrones y 624 carreras remolcadas, 

Entretanto, Cheo Cruz, también natural de Arroyo, tuvo una ilustre carrera de 19 años en las Mayores, de 1970 a 1988, primordialmente con los Astros de Houston, promediando .284 con 165 jonrones y 1,077 remolcadas, registrando también una gran actuación en la liga boricua, en especial con los Criollos de Caguas.

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