Timbalero: tres versiones y muchas opiniones

Si fuera por Héctor Lavoe, no habría discusión alguna:

“Esta es la mejor salsa que ha da’o Puerto Rico, y que lo diga la gente”.

Pero, ¿es realmente el número Timbalero que grabaron Lavoe y Willie Colón como parte del álbum El Juicio de 1972 el mejor Timbalero de la salsa boricua? ¿Alguien puede olvidar las versiones de El Gran Combo y la Sonora Ponceña?

El de Willie fue el primero, y el de El Combo el último (Happy Days, 1981), pero tal vez el más expuesto porque la orquesta que dirige Rafael Ithier lo toca frecuentemente en sus presentaciones.

“Timbalero, te invito a tocar, en la rumba que ya va a empezar”, cantaba Charlie Aponte, mientras el fenecido Edgar Morales rompía los cueros.

Pero… “sin cuero no hay rumba ni tema”, decía Miguelito Ortiz, en medio del impecable desempeño del hijo de don Chu, Jessie Colón.

The Gondol se dio a la tarea de auscultar el sentir de algunos conocedores que, en la mayoría de los casos, guardan una estrecha relación con el deporte; y músicos de renombrada trayectoria que son además conocidos aficionados al deporte, sobre su versión preferida.

Aquí sus opiniones:

Luis ‘Perico’ Ortiz (trompetista, director musical y arreglista destacado con décadas de trabajo reconocido):

“El tema Timbalero surge de manera emblemática en el repertorio de Willie Colon, Sonora Ponceña y El Gran Combo de Puerto Rico.

El de Wilie Colón presenta variables en la cadencia rítmica a través de la grabación. Es marcado el color musical de los 60’s a través de las nuevas propuestas de jóvenes como Willie en aquel momento en la urbe newyorkina. El tema de lírica sencilla que obliga a la participación excelente de un solo de timbal que empuja el tiempo y lo lleva a otro humor (mood). Un sonido árido-urbano donde se percibe la ciudad y la presencia de los boricuas o newyoricans y su compartir con la compleja comunidad de New York.

El de la Sonora Ponceña presenta tiempo mediano ligero (salsa), arreglo musical elegante y armonioso, demostrando la musicalidad de Papo Lucca y su amarre de la armonía moderna y el ritmo en su máxima expresión para el bailador. Su mambo se separa de la salsa y se introduce a la madre de nuestro ritmo, al 6/8 afro. Luego regresa y se mantiene la cadencia para atender con mucho sabor al bailador. El tema presenta en su lírica la importancia del ritmo por encima del cantante, provocando un solo de timbal que mantiene el tiempo pero con la complejidad rítmica que el timbalero provoca con su solo. 

El del Gran Combo de Puerto Rico de tiempo ligero (salsa) a través de la letra evidencia la importancia del timbal en la música y la aceptación del bailador. De los tres temas aquí analizados, este es en mi opinión el tema que inserta no a la sección de ritmo sino al timbal como ficha importante en la confección salsera al bailador. Guarda aunque ligero el tiempo, cadencia y efervescencia y punto culminante en la interpretativa, no tan solo del solo de timbal, sino en la rendición del grupo. Es el que más me gusta.

No obstante, es solo mi humilde percepción. Cada Timbalero tiene su contenido y propósito en nuestra Salsa. ¡Qué vivan Los timbaleros!”

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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Hiram Martínez (exjugador de pelota en su juventud que, probablemente, hubiera sido más destacado con los timbales que con el guante. Con larga trayectoria en el periodismo deportivo, actualmente figura como editor senior de ESPN Deportes):

“No hay tal cosa como una versión de Timbalero mejor que otra. Es como comparar a Javy Báez con Francisco Lindor en el 2018. Son tres canciones que se llaman igual pero que cada una tiene su letra y su identidad propia. Las tres tienen solos magistrales, la de Willie con Luis ‘Timbalito’ Romero, la del Combo (Edgardo Morales (y la de la Sonora (Jessie Colón), pero no solo son los timbales los que hacen la diferencia. Héctor LaVoe, Charlie Aponte y Miguelito Ortiz (quizás uno de los soneros más subestimados de la salsa) dieron cátedra de su oficio. Los trombones de Willie y la conversación entre metales y timbales del Combo y las trompetas de la Sonora las convirtieron en joyas regiamente interpretadas de nuestra música. Como hacía mi suegro, Fufi Santori, estoy inclinado a abstenerme, pero por escoger una de acuerdo al día, hoy y solo hoy me voy con la que pienso que es la menos favorecida: Sonora”.

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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Humberto Ramírez (trompetista, director musical y arreglista destacado, y, claro, fiebrú del baloncesto):

“Timbalero es el título de tres diferentes canciones de música tropical, caribeña o como se le llama comercialmente, salsa.

Willie Colón & Héctor Lavoe, El Gran Combo y la Sonora Ponceña, tres de las orquestas más importantes en la historia de la música latina, grabaron su versión de Timbalero.

Cada canción intenta resaltar la figura del timbalero, músico percusionista que ejecuta un instrumento que en tiempos pasados se le llamaba la paila.

En cada una de las tres versiones el desarrollo de la historia es distinto, pues aunque las tres hablan del timbalero, solo en la versión de El Gran Combo la historia sobre la figura del timbalero es precisa y tiene continuidad.

Cuando hablamos de sonoridad y estilo también hay diferencias, pues cada agrupación tiene una instrumentación distinta, lo que las hace sonar diferente. Willie Colón & Héctor Lavoe usan dos trombones; Sonora Ponceña cuatro trompetas y El Gran Combo dos saxofones, dos trompetas y un trombón.

Las versiones de la Sonora Ponceña y El Gran Combo son las más bailables y en las tres se destaca el timbalero como solista. El Timbalero de Willie Colón y Héctor Lavoe, además de también ser bailable, es la más variada de las tres pues tiene varios cambios de ritmo y de velocidad e integra a las tumbadoras como solistas”.

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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Edwin Rodríguez (exjugador de Grandes Ligas y reputado dirigente de béisbol que disfruta la música tal vez tanto como un buen juego):

“Disfrutar, analizar y escoger entre las interpretaciones de la pieza musical de Timbalero entre tres de las mejores orquestas de salsa del mundo no es tarea fácil. Con mis conocimientos inexpertos de música, y desde un ángulo de simple ‘salsero’ disfrutando de la buena música para oír y claro esta para bailar, aquí les presento mi opinión.

Comenzando con la más ‘reciente’ (1981) de ‘El Gran Combo de Puerto Rico’ podría decir que el solo de timbal del ponceño Edgardo Morales es ¡excepcional! Con un arreglo exclusivo para Edgardo de parte del maestro Rafael Ithier, este hace dotes de su velocidad en el timbal, cortes y combinaciones más laboradas que las anteriores versiones. Junto a los arreglos de Ithier y los soneos precisos y certeros de Charlie Aponte hacen de esta interpretación una para la historia.

Continúo entonces con la interpretación de la Sonora Ponceña en el 1980 como parte de su producción New Heights. Los inigualables arreglos del señor Papo Lucca son conocidos y admirados por toda Latinoamérica, y en este número se ponen de manifiesto. Papo nos lleva de la Rumba a la Bomba y luego volviendo a la Rumba, y en el ínterin nos deleita con la descarga sencilla del maestro guayanillense Jessie Colón. Sin duda alguna que ‘la Sonora toca con caché’.

Por último, Willie Colón y su Orquesta nos presentaron por primera vez a nosotros los fiebrús de este género al ‘timbalero’ del Timbalero. Con el apoyo de un joven cantante, también de Ponce, llamado Héctor Lavoe, y la descarga de conga del maestro Milton Cardona, y por supuesto, los solos de trombón de Willie, hacen de la interpretación una sobresaliente y legendaria de la producción de El Juicio. El solo de timbal de Louie ‘Timbalito’ Romero es excepcional, como siempre. Los arreglos del maestro Colón nos llevan desde ‘timba no va a sonar, cuero no tiene ya’, a el tradicional ‘entren que caben cien’, terminando con ‘que paren la puerta’, de una forma rítmica y pegajosa. Esta combinación de maestría en todas sus áreas es la que hacen de esta interpretación mi favorita.

Con el respeto que merecen todas las que sobrevinieron”.

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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Eguie Castrillo (profesor de percusión de Berklee College, director de orquesta y timbalero consumado):

“Rafael Ithier le escribió ese numero específicamente a Edgardo Morales. De los tres números, el más que pegó fue el de El Gran Combo, y ese solo de timbal es el más copiado por los timbaleros. En mi caso, hablando en cuestión de arreglo, el que más me gusta es el de la Sonora Ponceña. En ese número el swing esta chévere, y cae del mambo a 6×8; después entra el coro y luego el solo de mi amigo Jessie Colón, que en paz descanse. Ese es el que más me gusta, aunque el más calle, el más básico, es el de Willie Colón”.

Castrillo agregó que “el del Combo es el más conocido; un solo bien pensado, bien creado, como el de Endel Dueño en el número Herencia Rumbera, que en mi opinión es uno de los solo mejor pensados y grabados en la historia de la música latina”.

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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Miguel Zenón (saxofonista laureado, compositor y director musical):

“Versión Sonora: Los arreglos de la Sonora son probablemente de los más progresivos en la historia de la salsa (obviamente mucho de esto debido al genio que tienen en el piano). En comparación a otros arreglos del grupo, este es relativamente más sencillo, aunque sí tiene la sección en el medio, con un sonido mas afro y la incorporación de tambores Batá. Yo también considero que el sonido de la Sonora tiene muchísima influencia de grupos cubanos de antaño, como Arsenio Rodríguez, Chapotín y sus Estrellas, La Orquesta Aragón, y (por supuesto) la Sonora Matancera. Es un tema muy bailable.

Versión Willie Colon/Héctor Lavoe: Hablando de arreglos progresivos, este no se queda atrás. Tiene por lo menos 4 o 5 secciones diferentes, todas con su propia personalidad. Algo que siempre ha llamado mi atención de estas grabaciones que hicieron estos dos maestros es la energía que proyectan; algo muy intenso, muy callejero. Siempre se escucha como si hubiera una fiesta en el estudio y es obvio que la están pasando bien. La improvisación es algo esencial en estas grabaciones también, algo que desafortunadamente casi ha desaparecido del género y de la música popular en general. Este tema es quizás el menos bailable de los tres, y tiene una energía que es más de descarga.

Versión Combo: El clásico sonido del Combo, muy limpio y con mucha clase. El tema tiene una melodía muy llamativa y la progresión armónica que la acompaña es muy bonita. De las tres es posiblemente la más conocida y es definitivamente la mejor para bailar.

En términos del bailador me quedo con la del Combo…y en términos creativos con la de Willie y Héctor”.

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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Charlie Montoyo (dirigente de los Azulejos de Toronto que ama la salsa casi como al béisbol (casi), y aficionado a la percusión):

“En mi humilde opinión son tres clásicos, y sin quitarle méritos a ninguno, el Timbalero cantando Héctor Lavoe y acompañado por Willie Colón es mi favorito. Ahora, la versión de la Sonora Ponceña cantando Miguelito Ortiz y el Gran Combo cantando Charlie Aponte son Grandes Ligas!!!!”

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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Orlando ‘Peruchín’ Cepeda (destacado exjugador de Grandes Ligas y miembro del Salón de la Fama. Conocido también por su afición a la percusión):

El gran Cha Cha se decidió por la versión que montó la Sonora Ponceña en el álbum New Heights (1980), ya que, según dijo, “Papo Lucca es uno de los mejores pianistas que hay”.

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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César Colón Montijo (periodista y etnomusicólogo, editor del libro Cocinando suave: Ensayos de salsa en Puerto Rico):

“Mi favorito, sin duda, es el Timbalero del Gran Combo. Por una cuestión afectiva, aunque también por cuestiones musicales. 

La Universidad de la Salsa fue clave en mi educación sentimental salsera. Mi oído cocolo se formó entre escuchas compartidas con mi tía Lulú, mis tíos Quique, Chelo, Bienve, Chiri y Toño, mi hermano Millo y mi primo Benny. Si se trata del Gran Combo la más brava es Lulú por su pasión, conocimiento y tumbao’ por Los Mulatos del Sabor. Con ella y con mis tíos fui a muchas fiestas patronales a ver al Gran Combo en los noventa, adolescente yo, y luego en mis años en la UPR.  

Recuerdo andar con una banderita de Puerto Rico a mis doce años en las patronales de Orocovis buscando sus autógrafos. O verlos alternar con la Sonora Ponceña en las fiestas de Hatillo. Siempre me ha encantado que todas, o casi todas, sus presentaciones cierran con Timbalero. Que la gente no se va si no suena ese tema. A veces pienso en lo aburrido que puede ser eso. También en lo grande que puede ser: el fin de Timbalero es culminar la fiesta. La salsa de la orquesta de salsa más importante del mundo—que no quepa duda de eso—culmina en esa canción. Y yo creo que su clave está en la sencillez de su propuesta: una invitación al timbalero para que ponga a gozar a su gente. 

La verdad, ese es el motivo narrativo que usan tanto Sonora Ponceña como Willie Colón y Héctor Lavoe en sus respectivos Timbaleros. En el Timbalero sureño, Miguelito Ortiz canta y sonea para Jessie Colón y su timbal. Pide que le marquen el compás para su pregón. Que se sepa: esa canción es un mazacote elegante y sofisticado. Es impecable. Los vientos, la interpretación de Ortiz, el solo de timbal. Quizás mi parte favorita es el puente instrumental que se oye a mitad de canción. Eso es pura Sonora, puro Papo Lucca.  

Algo parecido me pasa con Timbalero de Willie Colón. Mi parte favorita es la intervención de Milton Cardona en las congas hacia el final. Cuando Héctor dice, “¡Decían que no llegaba y aquí llegó!” Esa canción es épica. Tiene varios movimientos. Es una fiesta. Dejó varias frases icónicas como el saludo desde Nueva York, “¡Esta es la mejor salsa que ha dado Puerto Rico! ¡Y que lo diga la gente!”, o “¡Y me voy pa’ Katanga!”, o el juego con la frase “Entren que caben cien”, incluido el típico comentario sexista salsero, que no se nos escape. Y, cómo no, el solo de timbal de Louie ‘Timbalito’ Romero, a quien no solo invitan a descargar, sino que se la montan diciéndole que “no toque cruzao’”, que “no suene gallego”.  

Es probable que la de Willie y Héctor tenga tanto o más impacto en el canon salsero que la del Gran Combo. Aún así, la de Los Mulatos es la que es. Es un tema sencillo en su propuesta, con su estructura y su sonoridad. Charlie Aponte invita a Edgardo Morales a tocar para su gente. Edgardo ofrece un solo de timbal preciso, de golpes puestos sin prisa, con cadencia. Hacia el final del solo, entra esa sección de vientos inconfundible del Gran Combo, que juega con la melodía, mientras el coro dice, “Para los rumberos”, y el timbal sonea.  

En el segundo soneo tras la moña, se oye mi parte favorita cuando Charlie dice, “Con el pri pri pri pri, con el pra pra pra pra, qué bueno”, y Edgardo le responde con unos breves repiques que imitan la onomatopeya de su soneo. Un detallito que en mi opinión ejemplifica el afinque de ese tema compuesto por el maestro Rafael Ithier, pura sintonía y puro sabor. De hecho, eso lo escuché taaaantas veces… Como en aquellas presentaciones de fiestas patronales en las que me eduqué, cuando aquel timbal lo tocaba Cuqui Santos y con Charlie acentuando en Timbalero aquel grito de guerra ochentoso que tanto le gusta a mi tía: “¡Rockeros… Fuera!” 

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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Ernesto Díaz González (comentarista deportivo y narrador, aficionado a la música tropical y, en sus años de estudiante universitario, exbaterista de la orquesta de Luis Morales):

“Es una interpretación de una salsa que ha sido del agrado de todos los bailadores, y en la que se le da la libertad a estos excelentes músicos de lucirse y de ser creativos en el timbal. El que tocó con la Sonora Ponceña, Jessie Colón, tenía el respaldo de un gran arreglo. En el caso de El Gran Combo se da más o menos la misma situación, con mucha libertad para El Látigo Edgar Morales para lucirse a plenitud. Lo mismo sucede con Luis Romero en la orquesta de Willie Colón. Todas las interpretaciones fueron muy buenas, con excelentes timbaleros, pero al final, al tener que escoger una, me voy con la Sonora Poncenña y Jessie Colón”. 

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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José Rodríguez (tal vez el principal fotógrafo de cultura popular de Puerto Rico):

“La trilogía de composiciones dedicadas al timbal de las orquestas de Willie Colón, con el ponceño Héctor Lavoe y el timbalero Louie, ‘Timbalito’ Romero; El Gran Combo y la Sonora Ponceña son un verdadero homenaje a los timbaleros y sus ejecutorias. Es difícil evaluar cuál es la mejor, ya que todas recogen expresiones de excelentes músicos puertorriqueños:  Romero de la orquesta de Willie Colón; Edgardo Morales del Gran combo, y Jessie Colón de la Sonora Ponceña.

En 1972, Willie Colón incluyó el tema Timbalero, de su autoría, en la producción número 4 titulada El Juicio. Colón, El Malo, venía de haber grabado una de las más grandes producciones en la historia de la música latina: Asalto Navideño (1971), y añadió este acertado número con un solo de ‘Timbalito’ Romero. Cabe mencionar que la canción contó con el solo de conga de la “mano zurda de oro” de Milton Cardona y el coro pegajoso “Entren que caben 100”. 

Había pasado casi una década de la composición de Willie Colón cuando, en 1981, El Gran Combo produce Happy Days. En este LP los Mulatos del Sabor incorporan, a mi entender, uno de los temas más solicitados en sus presentaciones en vivo. Se trata de una composición del maestro Don Rafael Ithier y el solo de uno de los mas explosivos timbaleros, Edgardo Morales (QPDC). Este, a su vez, participó en un sinnúmero de grupos, tales como la Sonora Ponceña, Bobby Valentín, Tommy Olivencia, etc. Fue tanto el éxito que alcanzó esta composición que en varias ocasiones Edgardo, quien ya había salido del grupo, fue invitado a subir a la tarima en calidad de invitado para tocar el numero con el EGC. El Timbalero, de la pluma de Ithier, y la ejecución de Morales es el éxito más importante, y en mi opinión, el más difundido de los tres.

“Rumba buena, timbalero”, dice el coro de la pluma de uno de los mejores compositores puertorriqueños de Orocovis: Ramón Rodríguez. Los de la Perla de Sur plasmaron su Timbalero en 1980, en la producción New Heights. La Sonora contó con el cuarteto de voces por excelencia: Miguel Ortiz, Yolanda Rivera, Toñito Ledée, y Edwin Cadeca Rosa; el arreglo magistral de Papo Lucca y el solo espetacular de Jessie Colón (QPDC). La unión de estos elementos creó un sonido de nueva altura, como se titula la producción. 

Sin lugar a dudas los tres números son excelentes expresiones musicales que, aunque corresponden a producciones musicales que fueron realizadas en épocas distintas, han generado una gran fuerza explosiva para el bailador, así como para el público oyente. Estas tres composiciones han impactado y trascendido a generaciones diferentes. Prueba de ello es el que fueron grabadas en formato de acetato, 8 track, cassette y CD.  Pero, si debo escoger una de ellas, me quedo con la de la Ponceña.

Postdata: Durante 40 años he dedicado gran parte de mi vida a la fotografía de músicos, lo que me ha permitido ver tocar a los tres timbaleros y poder apreciar sus ejecuciones junto a sus respectivas orquestas”.

El Gran Combo
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La Sonora Ponceña
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La Orquesta de Willie Colón
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Juanchi Nieves (destacado exlanzador de Grandes Ligas, autodescrito como cocolo).

“Mi versión favorita de Timbalero es la grabada por El Gran Combo de Puerto Rico. Tiene un ritmo bailable y continuo, aunque todos sabemos que es un éxito que se tiene que bailar muy rápido. Para la persona que escucha y no baila es un ritmo divertido, con un “solo” en el timbal de unos de los más destacados timbaleros, el Sr. Morales. No cabe duda que la del Sr. Papo Lucca y su Sonora Ponceña (soy un fanático gigantesco de ellos), al igual que la de Willie Colón son versiones muy exitosas, pero El Gran Combo botó la bola para mí”.

El Gran Combo
33%
La Sonora Ponceña
44%
La Orquesta de Willie Colón
22%

¿Tiene duda? No hay problema. Puede escogerlas a las tres.

O mejor dicho, “entren que caben tres”.

Por Erick Rodríguez