Joseph Adorno enfrentará a Avery Sparrow, un rival que ha desarrollado la reputación de complicarles la vida a sus oponentes, cuando el invicto noqueador boricua de 21 años de edad reaparezca en una cartelera señalada para el 9 de octubre. 

Con marca de 14-0-1 y 12 nocauts, Adorno, radicado en Allentown, Pensilvania, con su padre y entrenador, Aníbal Adorno, estará haciendo así su primera pelea desde que el 11 de enero empató en Atlantic City con el mexicano Héctor García. 

Al parecer, el combate en el que se disputará el cetro NABO de la OMB para las 135 libras, formará parte de la cartelera de Top Rank en el MGM Grand de Las Vegas que será estelarizada por el choque por el vacante cetro pluma de la OMB entre Emanuel Navarrete y Rubén Villa. 

El filadelfiano Sparrow, de 29 años, tiene marca de 10-2 y tres nocauts y viene de caer por decisión ante el invicto junior ligero boricua de ascendencia dominicana, Abraham Nova, el pasado 25 de junio, pero tiene triunfos sobre el boricua José ‘Wonder Boy’ López y, en su penúltima pelea, el otrora clasificado mundial Henry Lundy. 

“La pelea la buscaron ellos y nosotros nunca rehuimos a nadie”, dijo Aníbal. “Joseph y él se conocen porque estuvieron guanteando un tiempo, pero eso fue hace dos años, cuando Joseph era un niño”. 

“Joseph es un hombre ahora, y estoy seguro de que Sparrow no se va a parar a pelear con él: va a venir a correr”. 

Ligado promocionalmente a la Top Rank, Joseph, de paso, viene de pasar por una mala experiencia cuando debía pelear el 23 de junio en otra cartelera de Top Rank con el mexicano Alexis del Bosque. 

Eventualmente, Joseph no hizo el peso, pasándose por ocho onzas el límite de las 135, y la pelea fue cancelada. 

“Nosotros aceptamos pagarle $4,500 de la bolsa de Joseph, pero el problema fue que ellos insistieron en incluir una cláusula para que Joseph no pudiera pesar más de cuatro libras por encima el día de la pelea a la 1 p.m.”, dijo Aníbal. 

“Joseph estuvo hasta 26 horas tratando de hacer ese peso, pero fue imposible: cuando el médico lo examinó dijo que estaba deshidratado y él mismo fue quien tumbó la pelea”. 

Pero Aníbal, quien maneja la carrera de su hijo junto al reconocido entrenador californiano Robert García, descartó que su hijo necesite subir de división. 

“Para esa pelea tuvimos unos problemitas, pero en realidad él hace ese peso”, dijo.