Este lunes, según parece, se sabrá si en efecto, tal como se ha adelantado en el último par de días, se resolvió la disputa económica que había iniciado Teófimo López por su renuencia a aceptar la bolsa que Bob Arum y Top Rank le ofrecían por su combate unificatorio con  Vasil Lomachenko, señalado para el 3 de octubre. 

Y, de acuerdo a varios medios —incluyendo a Chris Williams, de Boxingnews24.com—, el arreglo se haría posible gracias a que, según el propio Arum, Lomachenko aceptó cobrar menos, de modo que su rival potencial reciba el aumento anhelado con tal de aceptar la pelea. 

Lo que no se había dicho era de cuánto sería la rebaja a la bolsa del ucraniano Lomachenko, quien, según se decía originalmente, iba a ganar $3.5 millones, por los $1.2 millones ofrecidos al neoyorquino de ascendencia hondureña. 

De acuerdo a Williams y otros medios, López (15-0 y 12 nocauts), de 23 años, el campeón peso ligero de la FIB que estaría haciendo su primera defensa desde que noqueó en dos asaltos a Richard Commey para coronarse en el Madison Square Garden el pasado 14 de diciembre, aspiraba a ganar $2 millones, pero se duda que la rebaja que acepte Lomachenko llegue hasta subirle a ese nivel. 

De hecho, el propio padre y entrenador de Teófimo, Teófimo Sr., dio a entender que la exigencia de su hijo y su amenaza de no pelear, es en buen grado un gesto simbólico. 

“El va a pelear con Lomachenko y, como ya he dicho, lo vamos a noquear en menos de cinco asaltos”, dijo. “Mi hijo solo quiere que le den un poco más de dinero”. 

Arum explicó que en todo momento le dijo a ambos peleadores que no podían esperar las bolsas acostumbradas —o incluso las previstas por sus propios contratos— en medio de la pandemia del coronavirus, donde no solo no hay público, sino que la economía está tan deprimida que, posiblemente, pensar en un pay per view sería un suicidio. 

Más aún, tal vez, cuando la realidad es que Lomachenko, de 32 años, no es una superestrella, pese a su gran pedigrí como doble campeón olímpico y estar reinando en su tercera categoría diferente y algunos le consideran el mejor ‘libra por libra del mundo’ a pesar que su récord es de 14-1 y 10. 

Y Teófimo, pese al excelente trabajo promocional que ha hecho Top Rank al erigirlo como un noqueador asesino, tampoco ha tenido realmente mucho tiempo para convertirse en superestrella, aunque parecería tener más alcance y más potencial para ello. 

Lomachenko (izquierda) está dispuesto a que le rebajen de su bolsa con tal de que se pueda dar la pelea. [suministrada]

Lo lógico, de hecho, es que  mejor se hubiese esperado un poco más para enfrentarlos y, de acuerdo a la opinión expresada recientemente por el periodista Bernardo Pilatti en una columna, la realidad es que la pelea no es muy del agrado de Top Rank y se ha acordado por la insistencia de Teófimo… y tal, vez por la preocupación de que Lomachenko, monarca ligero de la OMB, AMB y CMB, haya empezado su declive. 

Después de todo, Vasyl ha sufrido más de lo esperado para ganar por decisión dos de sus últimas cuatro peleas —contra José Pedraza y Luke Campbell— y, en la otra, iba abajo en una de las tarjetas y estaba empatado en otra antes de noquear a Jorge Linares en el décimo episodio. 

Además, la historia boxística está llena de ejemplos de superpeleas que se deshicieron cuando uno de los supercampeones sufrió una derrota inesperada —Wilder contra Joshua— o se celebraron cuando ya había pasado su mejor momento —Mayweather contra Pacquiao. 

Pero la rapidez con que Top Rank comenzó a hablar de poner a Félix Verdejo en el lugar de Teófimo y la insistencia de Arum de que él no le subiría la bolsa porque no estaba dispuesto a perder millones de dólares, parecerían confirmar algo de esto. 

De hecho, para algunos, la pelea natural, ahora que Verdejo acaba de conseguir una victoria impresionante y está clamando pelear por el título, sería entre Verdejo y Teófimo, en especial programada para celebrarse en el Garden. 

Pero para eso habría que esperar… y Lomachenko, con su gesto desprendido de aceptar una bolsa menor, ha vuelto a arruinar esos planes. 

Habría que ver, sin embargo, si Lomachenko no termina lamentándolo, del mismo modo que Tito Trinidad posiblemente lo lamentó cuando permitió que le bajaran $1 millón a su bolsa de $15 millones para dárselo a Winky Wright, a quien el promotor Don King le estaba ofreciendo $4 millones y él exigía $5 millones por pelear. 

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