En términos científicos, se dice que cada acción tiene su reacción. 

Su equivalente, en términos boxísticos, podría ser el siguiente: cada prospecto produce su anti prospecto. O su futuro rival. 

El ejemplo más reciente de seguro se ha producido por pura coincidencia. 

El 21 de julio, el supermediano neoyorquino de ascendencia boricua, Edgar Berlanga, de 23 años, siguió causando asombro con su pegada al mejorar su récord a 14-0 y 14 nocauts seguidos en el primer asalto, al despachar en fast track a Eric Moon (11-2 y seis) en la cartelera en la que figuró Félix Verdejo en Las Vegas. 

Como para no quedarse atrás, par de semanas después, el 8 de agosto, el cubano David Morrell, de 22 años, mejoró su marca a 3-0 con dos nocauts y consiguió el vacante cetro supermediano interino de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en apenas su tercera pelea como profesional, cuando, en la cartelera de la cadena FOX estelarizada por la fallida gestión titular de Thomas Dulorme ante Jamal James en el Microsoft Theater de Los Angeles, derrotó por amplia decisión unánime en 12 asaltos (votaciones de 120-108, 119-109 y 118-110) al guyanés radicado en Brooklyn, Lennox Allen, quien estaba invicto con marca de 22-0-1 y 14 nocauts y estaba clasificado primero por la AMB en las 168 libras. 

Ese triunfo titular de Morrell —aunque haya sido por un cetro interino— hizo recordar la hazaña de Vasyl Lomachenko, quien también conquistó su primera corona en su tercera pelea como profesional, aunque luego de perder ante Orlando Salido al tratar de hacerlo en su segunda.

Morrell ataca a Allen con su mano derecha durante uno de los muchos momentos de acción que tuvo el combate. [suministrada]

Como es de esperarse, dado que ambos peleadores están ligados a empresas promotoras de gran magnitud, sus logros han recibido amplia cobertura en los medios periodísticos o seudoperiodísticos. 

Posiblemente con un toque de humor, Berlanga, ligado a la Top Rank de Bob Arum, se autoproclamó el Mike Tyson boricua por su pegada y ya antes había expresado su deseo de pelear con Canelo Alvarez. 

Incluso el campeón supermediano del CMB, David Benavídez (22-0 y 19 nocauts), el peleador de ascendencia mexicana nacido en Arizona, también de 23 años, pareció haberlo escuchado, y habló de la posibilidad de que “algún día” pudieran medirse, para agregarle un capítulo más a la rivalidad mexicano-boricua. 

Curiosamente, sin embargo, es posible que Benavídez termine enfrentándose primero con Morrell, quien mide 6-1, igual que Berlanga. 

Porque Benavídez está ligado a la Premier Boxing Champions, de Al Haymon, a la que también está ligado el joven zurdo cubano, cuyo manejador, el veterano hombre de boxeo cubano Luis de Cubas, padre, le mencionó como posible futuro rival de su prospecto. 

Premier Boxing Champions tiene muchos peleadores buenos en esa división —Benavídez, Anthony Dirrell, Caleb Plant (campeón  de la FIB), Caleb Truax– y, en dos o tres peleas más, Morrell va a poder pelear con cualquiera”. 

Porque De Cubas, cuyo hijo, Luis de Cubas, Jr., es considerado la mano derecha de Haymon y maneja, entre otros, al campeón cubano Erislandy Lara, está convencido de que Morrell va a ser el mejor de todos los campeones cubanos, por lo menos de los que han emergido al hacerse profesionales luego de desertar del una vez imbatible boxeo aficionado cubano, tales como Joel Casamayor, Guillermo Rigondeaux, Yuriorkis Gamboa y muchos más. 

Y De Cubas, padre ha estado ligado a muchos de ellos. 

En Cuba, la trayectoria boxística de Morrell fue corta, pero brillante: acumuló un récord de 130-2 en el aficionismo y, peleando como semicompleto, ganó la medalla de oro en los Campeonatos Mundiales Juveniles de 2016, celebrados en San Petersburgo en 2017, cuando fue declarado como el boxeador más destacado del torneo 

Morrell se cubrió con la bandera cubana al momento en que fue declarado campeón mundial. [suministrada]

Y en 2017, el peleador de Santa Clara conquistó el campeonato nacional de Cuba, también en la división semipesada. 

En 2018, sin embargo, Morrell ‘desertó’ cuando la delegación cubana se encontraba entrenando en México. 

“Entonces se comunicó conmigo, porque sabía de cómo yo había trabajado con los boxeadores cubanos”, dijo De Cubas. 

“Tuvo que estar un año entero en México en lo que yo le conseguía la visa B1, que es la que hace falta ahora”, agregó, “y entonces lo traje a Estados Unidos”. 

Una diferencia con otros boxeadores cubanos, sin embargo, fue que De Cubas no lo llevó a vivir en Miami, o en al Florida, sino a… Minnesota. 

“Miami a veces no es conveniente para los atletas cubanos”, dijo De Cubas, quien en los años noventa presentó numerosas carteleras en Puerto Rico, incluyendo algunas de las tempranas peleas de Tito Trinidad, y fue socio del legendario manejador Yamil Chade. 

“Pero lo que alguna gente no sabe es que cuando mi familia salió de Cuba en 1966 donde fuimos a vivir fue a Minnesota, y mi padre, que también se llamaba Luis de Cubas, que era médico, estuvo en el hospital West Side, cuya ala clínica lleva hoy su nombre”. 

“Y en 1981 yo tuve mi primer boxeador, Jesse Burnett, que era de Minnesota”. 

Para completar, su sobrino es el propietario de la arena Minneapolis Armory, donde Premier Boxing ha dado varias de sus carteleras y donde se iba a celebrar en abril el programa donde se coronó Morrell que por la pandemia tuvo que aplazarse y mudarse a Los Angeles, a pesar de que iba a ser estelarizado por Jamal James, el ídolo local en Minnesota. 

Y fue con los entrenadores Sankara y Adonis Frazier, “que yo sabía que habían hecho tan buen trabajo con James, llevé a Morrell, aparte de que yo quería que estuviera en un ambiente americano y aprendiera inglés”, agregó De Cubas. 

“Lo cual ha hecho: en un año ya habla inglés”. 

Y nunca dudó de su madurez como boxeador: “Antes de esta pelea con Allen yo dije que Morrell era como un Monzón zurdo, un peleador que terminaba más fuerte de lo que empezaba. Fue un riesgo que me corrí, pero así lo demostró: estaba más fuerte en el round doce que al principio de la pelea”. 

¿Dónde deja todo esto una posible futura pelea con Berlanga? 

“Puede ser, por qué no”, dijo. “Berlanga es un peleador que tiene talento y que tiene pegada, la mete dura. Podría ser una pelea que continúe la rivalidad entre Cuba y Puerto Rico algún día”. 

“Pero hay que esperar: él ni siquiera ha peleado a 10 asaltos todavía, y todas sus peleas han terminado en el primer asalto”. 

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