Al anunciar que no le haría más propuestas negociadoras al béisbol de Grandes Ligas en torno a las condiciones para jugar la temporada de 2020, la Unión de Peloteros de Grandes Ligas, presidida por el exjugador Tony Clark, en efecto le cerró las puertas a una negociación ulterior y retó al comisionado Rob Manfred a que ejerza su derecho a convocarlos a jugar.

Y, en efecto, ya Manfred había adelantado días antes que este año habría temporada, pasara lo que pasara.

Pero aunque esto pudiera parecer positivo, en el sentido de que por lo menos se le garantiza a la fanaticada que no va a ocurrir lo inconcebible —una temporada completa sin béisbol—, el camino todavía no parece completamente despejado.

De acuerdo a diferentes análisis periodísticos, aunque durante las negociaciones llegaron a proponerse temporadas abreviadas que fluctuaban entre los 81 u 82 juegos y los 114 partidos, dependiendo de cuándo comenzara la acción y de cuándo terminaran los playoffs, la temporada regular que probablemente se implementaría ahora tendría una duración de no más de 48 o 50 encuentros.

No se trata de un número decidido arbitrariamente: con esa cantidad de juegos por equipo, se estima que el monto de los salarios de los jugadores sería de $1.23 mil millones, que, al parecer, es el que más de acerca al de $1.27 mil millones que los dueños estaban dispuestos a garantizarles a los peloteros en su última propuesta, aumentándolo a $1.45 mil millones si se completaban los playoffs.

Esas sumas, según MLB, serían las que al menos conseguirían que los equipos no sufrieran cuantiosas pérdidas en una temporada jugando sin público.

De imponer que se juegue la temporada, sin embargo, MLB estaría obligado a que los jugadores reciban el 100% de su salario, ajustado (o prorrateado) a la cantidad de juegos jugados.

Los dueños nunca llegaron a ofrecer más del 75% durante las negociaciones, en las que, al parecer, las partes nunca llegaron a debatir en persona y en gran medida de limitaron a enviar electrónicamente sus propuestas.

¿Qué era mejor, jugar 82 partidos recibiendo el 75% del salario o 48 o 50 recibiendo el 100%?

¿Y cómo será una temporada cubierta todavía por la aureola del coronavirus, con los peloteros molestos hasta la rabia y los estadios vacíos y cavernosos? ¿Romperá récords de teleaudiencia?

Habría que ver.

De todos modos, incluso se considera probable que aunque el jefe de la Unión ha dicho que los peloteros están listos para jugar, el organismo procederá a entablar una demanda por daños y perjuicios contra MLB, la que podría adicionarle otros $1,000 millones si esta resultara a su favor.

Y cabe señalar que, después de un año tan amigable, las dos partes tendrán que discutir el próximo año el nuevo convenio colectivo, ya que el actual expirará en diciembre de 2021 y sabe Dios lo que los dueños y los peloteros exigirán después de un año en el que ninguno habrá devengado ni remotamente lo que había estado acostumbrado a devengar.

En fin, ahora se podrá cantar playball, pero sin mucha alegría, y probablemente en un tono lúgubre, propio de los funerales.

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