Alba Hernández, la estelar central de las Amazonas de Trujillo Alto y de la Selección Nacional, está en planes de regresar a jugar en Europa en otoño, después de haber experimentado un debut muy poco convencional en su primera temporada como refuerzo en Alemania.

“Estamos trabajando en eso”, dijo la fajardeña de 6-8 de estatura y 25 años de edad que acaba de tener su primera experiencia como jugadora internacional con el Rote Raben Vilsbiburg.

“No puedo decir mucho porque no hay nada concreto, pero la realidad es que me gustaría regresar a Europa, y puede ser en uno de varios países o incluso en Alemania, no necesariamente con el mismo equipo”.

En su primera temporada, Alba fue compañera de equipo de la también central Neira Ortiz, que ahora pertenece en Puerto Rico a las Llaneras de Toa Baja, y ambas sufrieron al final una experiencia desesperante cuando, al cancelarse la temporada debido a la pandemia del coronavirus, confrontaron dificultades para salir del país y regresar a Puerto Rico.

“El problema fue que no nos atrevíamos a salir porque los pasajes que nos conseguían eran con escalas en otros países y el temor que teníamos era que al llegar a otro aeropuerto nos encontráramos con que habían suspendido los vuelos y nos quedáramos varadas, y que tampoco pudiéramos regresar a Alemania porque estaban por cerrar las fronteras”, recordó.

Alba Hernández no descarta regresar a la liga de Alemania, donde jugó en la pasada temporada. [suministrada]

“Pero finalmente nos consiguieron un vuelo directo a Estados Unidos, en vez de tener que hacer escala en España u otro país, y así pudimos regresar”.

Claro, ya para entonces era la tercera semana de marzo y hacía un rato que también la liga de Puerto Rico se encontraba en suspenso, como lo sigue ahora.

Y, al igual que el resto de las jugadoras, Alba está haciendo lo posible por mantener una aceptable condición física en medio de las limitaciones existentes, preparándose para jugar en Puerto Rico si la temporada logra reanudarse, o para volver a jugar en el exterior en cualquier caso.

“Yo trato de ejercitarme como puedo en mi casa”, dijo, “y poco a poco he venido consiguiendo el equipo que necesito”.

“También voy a empezar a correr un poco en el exterior y en las playas, donde ya se está permitiendo hacer ejercicios al aire libre”, continuó.

“Pero sé que todavía hay mucha incertidumbre con la enfermedad”, agregóٴ. “Por suerte, en mi familia mis padres y todo el mundo está bien, pero una de mis mejores amigas —Viongellie Pimentel, que también juega con Trujillo Alto— perdió hace poco a su abuelita por el coronavirus”.

“La seguridad y la salud de uno deben estar por encima de todo y va a haber que considerarlo muy seriamente antes de volver a jugar”.

Si en Puerto Rico se tomara la decisión de reanudar la temporada a principios de agosto con un itinerario recortado y jugando en una sola cancha, pero sin público, lo que parecería ser el escenario más probable, Alba consideraría imprescindible que por lo menos se televisaran los partidos, “porque si no, no tendría sentido jugar y que no nos viera nadie”.

Pero incluso bajo ese escenario ella no podría garantizar su regreso con las Amazonas si en definitiva vuelve a firmar para jugar en Europa.

“Aunque las temporadas allá empiezan usualmente en octubre, el año pasado yo tuve que irme a Alemania a fines de agosto porque empezaban ya los entrenamientos”, dijo, “pero parece que incluso en Europa todavía no saben cuándo empezarían a jugar”.

“Y si yo veo que todavía la cosa no está muy segura allá, preferiría quedarme en Puerto Rico”.