El draft de novatos de Grandes Ligas de este año está previsto para celebrarse el 10 de junio y, de acuerdo a la opinión de dos escuchas puertorriqueños, existen tantas variables nuevas este año que se hace difícil determinar cuáles deben ser las expectativas para los prospectos boricuas.

La principal novedad, naturalmente, es que, por motivos económicos, MLB redujo de 40 a cinco rondas el sorteo de este año, por lo que en vez de sortearse a más de 1,200 jugadores como en el pasado, este año el número será de menos de 160.

Los jugadores de escuela superior y universidades que no sean escogidos en las primeras rondas serán agentes libres, pero solo podrán firmar por un máximo de $20,000 hasta que cierre el periodo de firmas el primero de agosto.

“Si fuera un draft normal, como los otros años, o incluso de 10 rondas”, dijo el escucha de los Reales de Kansas City, Johnny Ramos, “yo diría que este año hubiera habido una buena posibilidad de que escogieran a tres peloteros puertorriqueños, desarrollados aquí, en las primeras cinco rondas”.

“Pero yo solo puedo hablar de Puerto Rico, mi área”, dijo. “No sé de los peloteros puertorriqueños que están estudiando en Estados Unidos”.

La página de MLB.com publicó recientemente una proyección de los 200 mejores prospectos de este año, y en la misma aparece, ocupando el puesto 127, el torpedero de 6-2 y 21 años que juega en la Universidad de Rice, Trei Cruz, hijo de José ‘Cheíto’ Cruz y nieto de José ‘Cheo’ Cruz, ambos destacados exjugadores de Grandes Ligas.

De los jugadores locales se estima que el torpedero bayamonés John Montes, que jugó con Mizuno, y el lanzador humacaeño Joseph González, de los Potros de Las Lomas, ambos de escuela superior, estén entre los primeros seleccionados.

Cheíto, Cheo y Trei Cruz posan junto al hermano menor de Trei, Antonio (extrema derecha). [suministrada]

Pero Ramos advirtió: “Este año hay una incertidumbre en especial con los lanzadores, que son los que siempre están buscando las organizaciones. Llevan tres o cuatro meses sin lanzar, y con los lanzadores los equipos siempre quieren verlos lanzando, para estar seguros de que no tienen el brazo lesionado ni nada”.

“Con los jugadores de posición no ocurre eso, porque se mantienen practicando, pero a los lanzadores, para evaluarlos, es necesario verlos tirando en los juegos: habrá que ver si este año las organizaciones se inclinan más hacia los jugadores de posición por esa razón”.

Entretanto, Ramos también especuló que resulta posible que al haber menos rondas los equipos puedan decidir seleccionar en las primeras rondas a jugadores que normalmente hubiesen querido coger en la sexta o la séptima, y que los jugadores —ansiosos por quedar drafteados— acepten menos dinero del que normalmente les hubiese correspondido en esa ronda más alta.

El exjugador de Grandes Ligas y actualmente gerente general de los Criollos de Caguas en la liga invernal,. Edwards Guzmán, escucha de los Cachorros de Chicago, cree que existe otra posibilidad: “De esos 200 que aparecen en la lista de mejores prospectos”, dijo, “es posible que solo firmen, digamos, 20. Si el dinero no está ahí, es posible que muchos de los jugadores de high school prefieran irse a la universidad”.

“Y también es posible que si las organizaciones gastan la mayor parte de sus presupuestos firmando a sus selecciones de las primeras rondas, decidan ofrecer el dinero que les sobra a los que pueden escoger en la cuarta o quinta ronda, especialmente a los seniors de universidad, y que los firmen por $10 o $15,000, cuando pudieran haber recibido $100,000 en una sexta o séptima ronda”.

De ocurrir algo de eso, analizó, es posible que se escojan a más boricuas al final de este draft.

“Pero yo también creo que este año también pueden firmar muchos muchachos de escuela superior”, dijo. “Una ventaja de quedar agente libre si no te escogen en las primeras cinco rondas es que no vas a estar atado a ninguna organización y puedes recibir ofertas de varias organizaciones a la vez”.

“Y aunque el máximo por firmar sea de $20,000, se va a seguir dando el dinero para el pago de los estudios aparte de eso”, dijo, “y eso puede ser otros $80,000 para garantizar tus estudios”.

El bono previsto para el último jugador de la quinta ronda este año es de $324,100, pero todo es sujeto a negociación.

El año pasado, solo dos boricuas fueron escogidos en las primeras cinco rondas: el torpedero Matthew Lugo en la segunda ronda por Boston y el lanzador Eric Rivera en la cuarta por los Angelinos de Los Angeles.

En 2018, la cosecha de jugadores puertorriqueños seleccionados en el draft fue de 23, siendo el primer seleccionado el lanzador Yomil Maysonet por los Rojos de Cincinnati en la sexta ronda, si se excluye a tres descendientes de boricuas que vivían y jugaban en Estados Unidos: el lanzador neoyorquino Lenny Torres, Jr. y  dos peloteros que jugaban a nivel universitario en los Estados Unidos, el intermedista Carlos Cortés y el torpedero Richard Palacios.

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