En su temporada de regreso a la Liga Femenina, esta vez como equipo de expansión, las Pinkin de Corozal tenían un récord de 4-6 y nueve puntos, apenas a dos puntos de Juncos y de Trujillo Alto en la lucha por la clasificación y estaban jugando su mejor voleibol, habiendo ganado dos de sus últimos tres partidos, cuando el torneo quedó paralizado por la pandemia del coronavirus.

Y en gran medida ese éxito se debió a la eficiente labor de sus dos refuerzos, la opuesto Becky Perry y la esquina Lindsey Ruddins, teniendo esta última una actuación de 43 puntos en la victoria en cinco sets sobre las Llaneras el 9 de marzo en el que ha sido hasta ahora el último partido de Corozal en la campaña.

Ese total de puntos la empató con otras cuatro jugadoras en el segundo lugar de todos los tiempos, detrás de los 49 de Nancy Metcalf, quien también figura en el grupo de las cuatro que han anotado 43.

Afortunadamente, de acuerdo al dirigente Angel Pérez, las dos refuerzos han dicho que estarían disponibles para regresar a la Isla si se reanuda la temporada.

“Tan pronto surgió esta situación”, dijo Pérez, el destacado jugador que está debutando como dirigente en el equipo que tiene de apoderada a la destacada exjugadora Lilly Rojas, “las dos nos dijeron que querían irse a sus casas con sus familias y nosotros lo entendimos perfectamente y se fueron al día siguiente, Becky a Texas y Lindsey a California”.

“Pero siempre han dicho que están dispuestas a regresar si hay temporada”.

La opuesto Becky Perry se encuentra con su familia en Texas. [suministrada]

“Incluso, como no está permitido practicar en la cancha, nosotros estamos haciendo unas sesiones virtuales de entrenamiento con todo el equipo —ya llevamos como 20— y ellas participaron en las primeras seis semanas, pero después yo las liberé de eso porque se les hacía muy complicado por el cambio de hora”.

Por esa razón, en caso de que la temporada en efecto pueda reanudarse sin público y con menos ingresos y la Liga decida, por razones económicas, continuar el torneo sin refuerzos, algo que se ha considerado, el dirigente está consciente de que la situación para las Pinkin sería “cuesta arriba”.

“La cuesta sería más empinada, pero podemos subirla de todos modos”, dijo, “pero yo entendería también el no querer traer a unas jugadoras extranjeras a arriesgarlas en medio de esta situación del coronavirus”.

“Pero con lo poco que nos dejó la Liga, lo aprovechamos al máximo consiguiendo dos buenas refuerzos”, dijo, “y, aunque tuvimos un comienzo atropellado porque no tuvimos tiempo suficiente para practicar, el equipo poco a poco había ido cayendo en tiempo”.

“Este descanso, de hecho, nos vino bien a todos, porque llevábamos varias semanas jugando muchos juegos a la semana”, agregó.

“Pero entonces comenzamos estos entrenamientos virtuales, más que nada para que las muchachas no estuvieran sin hacer nada, y nos ha servido de mucho”.

“Aunque, obviamente, no estamos haciendo nada de voleibol, estamos buscando estar un poco más adelantados que los demás equipos en la preparación física antes de empezar a practicar de nuevo y prepararse para jugar”.

“Y todas las demás jugadoras están asistiendo a las sesiones: yo tengo un récord de ausencias y tardanzas, y la verdad es que estoy muy contento”, finalizó el jugador corozaleño.

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