Afortunadamente, la causa de la eventual cancelación de la pelea que Joseph Adorno debió hacer el martes 23 de junio en Las Vegas fue deshidratación, debido a la larga ayuna incurrida en su esfuerzo por marcar el peso, pero el invicto peso ligero boricua ya recibió el visto bueno para volver a la acción lo antes posible.

“La empresa (Top Rank) lo había programado para pelear el 9 de julio con el mismo rival (Alexis del Bosque)”, dijo su padre, Aníbal Adorno, su coentrenador y comanejador junto al reputado entrenador californiano Robert García.

“Pero ahora Del Bosque dice que no va a pelear en las 135 libras, sino en las 130, y lo van a poner a él en esa cartelera”, agregó.

“Lo más posible es que a nosotros nos pongan para fines de julio”.

Ese peso de 135 libras en el que se iba a celebrar la pelea a ocho asaltos del pasado martes en una cartelera televisada por ESPN, fue el elemento clave de los problemas confrontados por Adorno (14-0-1 y 12 nocauts), de 21 años, considerado uno de los grandes prospectos de la empresa del promotor Bob Arum.

“Aunque era una pelea en la que no había título, ese fue el peso que se puso”, dijo Aníbal. “Pero luego de acostarse en 137 la noche antes, el día del pesaje se levantó y hasta entrenó, pero, a pesar de todo el esfuerzo que se hizo, se quedó en 135 y ocho onzas. De ahí no bajó”

El prometedor peleador boricua no pudo hacer el peso en el pesaje oficial. [foto Mickey Williams/Top Rank]

El bando de Del Bosque, un peleador de seis pies de estatura y marca de 17-5-2 y nueve, exigió que Adorno hiciera el peso exacto.

Al no poder hacerlo, “firmamos un contrato y les dimos $4,500 de nuestra bolsa”, dijo Aníbal.

El problema fue que, entonces, el bando de Del Boque exigió que Adorno no pesara más de 140 libras el mismo día de la pelea, a la 1:00 p.m. (hora de Las Vegas), cuando la pelea del boricua estaba prevista para las 3:00 p.m.

“Eso para mí era algo que nunca había oído: sé que la FIB tiene la regla en sus peleas de título mundial de un pesaje en el día de la pelea en que no puedan pesar más de 10 libras más, pero nunca había oído de cuatro libras”.

De todos modos, Joseph hizo el esfuerzo, pero, al ver su estado, su padre lo descontinuó y lo llevó a comer cerca del mediodía.

“Le di algo ligero —unos jugos, un Gatorade, un ‘sandwich’ de pavo— y enseguida fue al baño y vomitó”.

“Aun así hasta tuve un percance con él, porque Joseph insistía en que podía pelear y lo iba a noquear”, agregó. “Pero le dije que aunque tenía muy buena condición y había entrenado muy bien, no podíamos arriesgarnos a que no noqueara rápido, la pelea se alargara y él se quedara sin energías cuando el cuerpo empezara a pedirle proteínas”.

“Pero yo creo que todo esto eran estrategias de la gente del contrincante”, dijo. “No querían pelear con él y querían debilitarlo lo más posible”.

“La prueba está en que cuando reprogramaron la pelea para el 9 de julio, ellos dijeron que no peleaban con Joseph”.

“Y cuando el médico vio a Joseph enseguida dijo que no podía pelear por deshidratación, y le pusieron dos sueros”, continuó.

“Al rato ya estaba en 156 libras”.

Aparte de considerar que Joseph ya debe estar muy cerca de subir a hacer campaña en las 140 libras, Aníbal dijo que insistirá en que su próximo compromiso sea pactado en las 137 libras.

“Si él es un peso ligero, no hay ninguna razón por la que tenga que hacer 135 exactas si no hay ningún título en juego”, concluyó.

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