No hay duda de que, entre muchos de los efectos que ha tenido sobre todas las facetas de la vida, la pandemia del coronavirus ha sido particularmente catastrófica para el mundo de los deportes: todas las ligas del mundo, incluyendo entes poderosísimos como la NBA y el beisbol de Grandes Ligas, han tenido que doblar rodillas y postrarse a sus pies, esperando que todo pase para tratar, de alguna forma, recuperar algunos trazos de normalidad.

Pero, sin representar mucho si se estudia a la luz del marco más amplio, uno de sus efectos secundarios sobre el mundo del deporte es cada vez más evidente: al suspenderse toda actividad deportiva, los medios noticiosos deportivos se han vuelto cada vez más desesperados por tratar de producir noticias, y, a lo último, están llegando a los extremos más ridículos.

La página de MLB.com, por ejemplo, ha agotado cuantas listas se le han ocurrido: la de los mejores equipos de cada década; de los mejores tercera base (o jardineros izquierdos) de cada franquicia, de las mejores (o peores) transacciones de todos los tiempos, de los mejores jugadores de acuerdo al número de su camiseta.

En cualquier momento llegarán las listas de los mejores coaches de primera base de la historia, o los mejores cargabates (o bat boys, para los angloparlantes), organización por organización.

Pero esto era de esperarse: MLB.com es el órgano oficial de MLB y, como tal, no se trata de un medio informativo independiente, dependiendo únicamente de las informaciones ‘oficiales’. Y las informaciones ‘oficiales’ suelen ser las últimas en salir a la luz pública: por eso es que The Athletic, ESPN y los otros medios deportivos noticiosos son los que se encargan de producir todas las exclusivas sobre el béisbol.

La NBA, entretanto, parece haber recurrido a su padre celestial —Michael Jordan— para mantener vivo algún interés.

¿Y en el boxeo?

La última pelea de Martínez fue contra el boricua Miguel Cotto en el 2014. [suministrada]

Bueno, siguen habiendo las noticias recurrentes de siempre: el posible retorno de Mayweather, las últimas locuras de Chávez, Jr., la eterna garata entre Joshua, Wilder y Tyson Fury y la continuada campaña de Andy Ruiz de echarle la culpa por su gordura a su esquina al unirse ahora al grupo de Canelo Alvarez.

Por no decir nada de la eterna búsqueda del próximo rival de Canelo, que parece haber agotado ya a todos los ranqueados, campeones, campeones interinos y supercampeones de tres divisiones, sin contar al insumergible Conor McGregor.

Es decir, el boxeo, cubierto mayormente por medios artesanales donde todo el mundo se considera un experto y casi todos repiten sin pensarlo las barbaridades que se les ocurren a los otros, lleva algún tiempo confiriéndole importancia a las noticias más banales.

Pero la sequía noticiosa provocada por esta pandemia ha provocado ahora que germine una especie nueva, mutada, de noticias boxísticas chatarra, o cuasi chatarra, que probablemente no hallarían espacio si hubiese noticias de verdad sobre peleas, ya sea sus resultados o anuncios de peleas para celebrarse pronto.

Es en esta faceta que la cosa ha venido poniéndose buena: un día aparece un vídeo de Mike Tyson, a sus 53 años, lanzándole golpes en un gimnasio a un tipo protegido por un peto y luego diciendo que quiere volver al ring para hacer algunas presentaciones benéficas.

De ahí en adelante, la noticia se propaga como un virus maligno: surgen informaciones de que le están ofreciendo millón por pelear, de que Shannon Briggs va a pelear con él, de que Evander Holyfield quiere salir de su retiro para completar la trilogía, de que Jeff Fenech dice que no titubearía en ponerlo a pelear con Deontay Wilder, a pesar de que el excampeón y entrenador australiano Fenech no tiene ningún tipo de relación con ninguno de los dos, hasta donde uno sepa.

Luego se ha hablado de ofertas de $20 millones, de peleas a mano pelada, y de peleadores rusos de MMA o jugadores de rugby australianos que interesan pelear con él.

Es inevitable que pronto alguien hable del ‘rumor’ de que va a pelear con un extraterrestre. O con el papa Francisco. Y muchos lo van a repetir.

Pero ese es tan solo un ejemplo: de Argentina, de donde tal parece que existe una orden ejecutiva para que dos o tres veces por semana se divulgue algo sobre Marcos Maidana, ahora ha empezado a informarse del interés de una posible pelea suya con Sergio ‘Maravilla’ Martínez.

Maidana, de paso, de 36 años, no pelea desde que en septiembre de 2014 retó a Mayweather por un cetro welter y lo último que había venido diciendo era que planeaba regresar este año… como peso crucero.

Entretanto, Martínez, ya con 45 años, no pelea tampoco desde que en junio de 2014 perdió su cetro mediano ante Miguel Cotto.

¿Será que en Argentina están tan faltos de ídolos boxísticos que tienen que andar dándole vueltas al posible enfrentamiento de dos peleadores retirados desde hace tiempo en lo que si acaso sería un guanteo de exhibición?

¿O que al fin se han cansado se reseñar las últimas andanzas de Maradona?

Por lo menos en Puerto Rico no nos ha dado con pujar por un tardío enfrentamiento entre Cotto y Tito Trinidad.

McGregor en su combate contra Floyd Mayweather. [suministrada]

Quizá sea demasiado pronto: si esperamos hasta el próximo año, se podría promocionar como la primera pelea entre dos peleadores ya exaltados al Salón de la Fama del Boxeo Internacional… si no se da primero la de Tyson y Holyfield.

Para culminar, también comenzaron a regarse por las redes unas declaraciones de Oscar de la Hoya donde el legendario excampeón y ahora promotor de la Golden Boy Promotions dijo que supuestamente quería retar a McGregor, la otrora superestrella de MMA que hace unos años se ganó cuchucientos millones al participar en una dudosa exhibición con Mayweather.

De inmediato el irlandés McGregor respondió diciendo que aceptaba el reto y las redes empezaron a especular cerca del peso, las bolsas y otros aspectos de la supuesta pelea hasta que De la Hoya, que no pelea desde 2008, aclaró que nunca había retado a nadie y que solo había respondido una pregunta en una entrevista donde había dicho que McGregor no le hubiera durado dos asaltos dentro de un ring de boxeo.

Solo hay algo positivo en todo esto: no nos vamos a acordar de ninguna de estas ‘noticias’ tan pronto vuelva a haber boxeo de verdad…

Solo esperemos que sea en este milenio.

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