Carlos Arroyo ha sido profeta en su propia tierra por sus hazañas en la cancha. Sin embargo, en su otra profesión parece ser mucho más famoso en el resto del mundo que lo que es en Puerto Rico.

Pero eso podría cambiar en cualquier momento. 

Después de años coqueteando con la idea de irse de lleno al mundo del reguetón, y hasta con un hit en el 2010 con la canción ‘Se va conmigo’, la cual realizó con Yomo, Arroyo ha decidido canalizar el mismo enfoque que usó para sobresalir en el baloncesto, para dominar en la música.

“Creo que cuando sacrificas tanto y dedicas tanto de ti mismo a un oficio desde el principio, quieres hacer eso para todo. Pero también me gusta vivir sin arrepentimientos. Y no quería mirar hacia atrás en mi vida y decir: ‘Maldita sea, tengo todos estos grandes artistas que quieren trabajar conmigo, y no lo hice porque era tímido’”, dijo el exarmador de la selección nacional a Yaron Weitzman, del portal de deportes Bleacher Report

Arroyo se ha mantenido activo durante la pandemia en su nueva carrera como magnate de la música, escribiendo y produciendo el hit ‘Baila Reggaeton’ junto al dúo Zion & Lennox, cuyo video ya tiene más de cuatro millones y medio de visitas en menos de dos meses. 

Al boricua también le ayuda la fama acumulada por sus destrezas en la cancha. Entre sus fanáticos se encuentra la leyenda del Heat Dwyane Wade, quien junto a su esposa, la actriz Gabrielle Union, grabaron un video en la red social Instagram bailando al son del nuevo éxito de Arroyo, al igual que lo hizo el exponente del género Nicky Jam. Y si se le trancara la inspiración musical, solo tiene que tocarle la puerta al vecino, ya que su residencia en Miami colinda con la del cantante de ‘Despacito’ Luis Fonsi.

“La gente me ve como un jugador de baloncesto primero. Me estoy divirtiendo mostrándole a la gente que soy más que eso”, expresó Arroyo. 

A diferencia de su primera incursión en la música, cuando puso todo el dinero de pre y postproducción para la creación de ‘Se va Conmigo’, Arroyo viene más preparado que nunca, trabajando directamente con el reconocido productor Noah Assad, de Rimas Entertainment, quien está encargado de la carrera de nada más y nada menos el astro mundial Bad Bunny.

“Espero que esto sea solo el comienzo de un gran año de música. Pero ya esperé 10 años. No tengo prisa”, concluyó Arroyo, quien fue el protagonista de uno de los eventos más famosos en la historia de las olimpiadas cuando lideró a los boricuas a propinarle la primera derrota olímpica a los Estados Unidos desde que comenzaron a enviar jugadores de la NBA en el 1992. 

Arroyo dejó su marca en el baloncesto, y con el mismo enfoque no sorprendería que hiciera lo mismo en el mundo del reguetón.

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