A pesar de que la familia de Daniel Santos está muy agradecida de la ayuda que han venido prestándole desde hace más de dos años los abogados Peter Díaz y Wilfredo Díaz Narváez a su hermano, esta espera que ahora la adición al grupo del exsecretario de Justicia y figura mediática, Lcdo. Antonio Sagardía, ayude en el caso del ex medallista olímpico y bicampeón mundial que se encuentra encarcelado y que consideran que realmente debiera estar recluido en una institución siquiátrica recibiendo atención médica.

“Vimos que el Lcdo. Sagardía hizo unas expresiones públicas donde dijo que Danny no era un criminal y que si su familia lo contactaba a él estaría dispuesto a ayudar gratuitamente:”, dijo Iris Santos, hermana del expeleador de 44 años de edad.

“Y así lo hicimos”.

Santos fue arrestado el 22 de abril en un dealer de automóviles de Río Piedras cuando le provocaba daños con un pedazo de madera a varios automóviles, y se encuentra recluido actualmente en Bayamón mientras espera que le lleven a vistas tanto en relación con el incidente como por violación de una probatoria.

“Primero lo llevaron a la cárcel de Arecibo, pero parece que allí se descompensó (descontroló) y lo llevaron a Bayamón, donde ahora lo tienen en aislamiento durante dos semanas para luego volver a llevarlo a Arecibo”, dijo la hermana.

Hay una vista señalada para el 8 de junio.

El licenciado Sagardía refuerza la línea de defensa del excampeón Daniel Santos.

“El caso es que Danny no debe estar allí, sino en un centro siquiátrico”, dijo la hermana. “Desde el 2018 yo tengo disponible para que vaya al Panamericano, pero a él lo han llevado a otros hospitales donde no lo han atendido bien”.

“Incluso yo tengo una orden judicial 408, para que sea llevado a la fuerza a una institución siquiátrica, pero no me dejaron presentarla el día del incidente cuando lo llevaron ante una jueza”.

“Por eso incluso le revocaron la fianza de $10,000 que le había puesto la jueza”, agregó.

En 2018, Santos también tuvo otro problema con la ley cuando se le acusó de violencia doméstica y de agredir a un policía.

“El problema es que Danny no confía en nosotros, en su familia”, dijo Iris. “El se cree que nosotros estamos tratando de hacerle daño y se cree que está bien”.

“El ha tenido también problemas de uso de drogas y la pareja que tenía ahora no le ha ayudado en nada”, dijo, “pero él también tiene problemas mentales y ha estado bajo tratamiento”.

“Incluso yo pienso que puede haber sido por el boxeo—los golpes que recibió— e incluso lo llevamos donde una neuróloga, que vio indicios de eso, pero era algo a lo que había que darle seguimiento, porque son unos daños degenerativos”.

“Lo que sí sé es que todo esto me ha hecho que le coja un odio al boxeo”, dijo Iris, cuyo otro hermano—Edgardo— también fue boxeador profesional y su padre, Paquito Santos, un reconocido entrenador radicado ahora en Guánica que siempre trabajó junto a sus hijos.

“Danny cayó en una depresión y en un encierro cuando su carrera se le cayó, pero al principio no nos dábamos cuenta de que era algo tan profundo”, agregó.

“Tiene incluso delirios de religiosidad y se cree que va a cambiar el mundo”, dijo. “Hasta iba a los puntos de drogas y decía que iba a cerrarlos… unas cosas que no pueden atribuirse solamente al uso de drogas”.

“Y la verdad es que no hemos recibido ayuda de nadie, aunque todo el mundo habla y dice que está dispuesto a ayudar”, agregó, “ya sea de parte de las agencias, donde hay una burocracia enorme, o de la gente del deporte, donde incluso han llegado a decir que lo de Danny es mentira y que se está haciendo”.

“Pero no queremos que lo ayuden porque fue boxeador o fue campeón, sino porque es un ser humano muy bueno que es como un niño y necesita ayuda”.

En 1996, Daniel ganó la medalla de bronce en las Olimpiadas, siendo hasta ahora el último boxeador boricua en ganar una medalla olímpica y, como profesional, luego de firmar inicialmente un contrato promocional con la empresa Top Rank, amasó un récord de 32-4-1 y 23 nocauts con victorias titulares sobre figuras como los mexicanos Antonio Margarito y Yory Boy Campas, y fue campeón welter de la OMB y junior mediano de la OMB y la AMB.

Su última pelea fue el 14 de noviembre de 2009 cuando perdió ante Yuri Foreman al defender su cetro de las 154 libras de la AMB.

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